Tercer Trimestre 2026, preparado por la División Intereuropea de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. En esta sección encontrarás las historias misioneras oficiales que acompañan las lecciones de la Escuela Sabática durante los meses de julio, agosto y septiembre de 2026.
Conoce testimonios inspiradores, proyectos de evangelismo, experiencias de fe y el avance de la obra misionera en los países que conforman la División Intereuropea. Cada relato fortalece el compromiso con la misión mundial, motiva a orar por los campos misioneros y promueve el apoyo a través de las ofrendas misioneras de la Escuela Sabática.
Accede de forma gratuita al Informe Misionero Mundial Adultos 2026 (3.er Trimestre) en formato PDF y acompaña cada semana el estudio de la lección con historias reales de personas transformadas por el poder del evangelio. Este recurso es ideal para maestros de Escuela Sabática, líderes de iglesia, estudiantes de la Biblia y todos aquellos que desean conocer cómo Dios continúa obrando alrededor del mundo mediante la misión adventista.
Lección 13:
Para el 28 de marzo de 2026
PERMANECER EN TODA LA VOLUNTAD DE DIOS
Sábado 21 de marzo
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Colosenses 4:7–18; Efesios 6:21; Hechos 15:36–40; 2 Timoteo 4:10, 11; 2 Pedro 3:10–14; Isaías 60:1–3.
PARA MEMORIZAR: “Den gracias por todo, porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús” (1 Tes. 5:18).
Esta parte final de Colosenses revela la amplia red de colaboradores de Pablo. El libro de Hechos lo muestra trabajando en equipo primero con Bernabé y luego con Silas, tras lo cual ofrece un panorama general de sus tres viajes misioneros. Esta semana estudiaremos la estrategia misionera de Pablo, que implicaba un uso muy eficiente del tiempo y los recursos para llegar a los principales centros del Imperio Romano, así como la formación de promisorios trabajadores laicos para llegar a las ciudades y los pueblos que Pablo no visitaría, como Colosas, Laodicea y Hierápolis.
Pablo ponía constantemente en contacto a personas e iglesias durante sus viajes y mediante sus epístolas cuando estaba preso. Reconocía que el éxito de la proclamación del evangelio dependía de la colaboración de todos, tanto de los cristianos de origen judío como de los conversos del paganismo, de hombres y mujeres, de personas como Tíquico, Aristarco, Justo, Epafras, Lucas y Ninfa. Sabemos también de una carta que escribió a Laodicea y que no se ha conservado.
Hay mucho contenido en estos versículos finales, incluida una exhortación personal a un hombre llamado Arquipo. Pablo hizo todo lo posible por fortalecer las iglesias mientras pudo.
Domingo 22 de marzo
LECCIONES DE EVANGELIZACIÓN
Pablo comparte mucha instrucción acerca de cómo difundir el evangelio. Se calcula que recorrió unos 21.500 kilómetros. Esto es asombroso, ya que en la mayoría de los casos lo hizo a pie y, además, estuvo privado de la libertad en varias ocasiones. Pablo pasó mucho tiempo en importantes centros comerciales como Corinto y Éfeso, desde donde el mensaje podía extenderse a las ciudades del interior.
También volvía a las iglesias que había levantado para fortalecer y animar a los nuevos creyentes. Cuando no podía visitarlas personalmente, les enviaba cartas. De este modo, los creyentes sabían que se acordaba de ellos y se preocupaba por su bienestar. Lee Colosenses 4:7-9; compara con Efesios 6:21. ¿Cómo se describe a Tíquico y qué razones da Pablo para enviarlos a él y a Onésimo a Colosas? Algunas cosas se comunican mejor oralmente. Sería interesante saber qué noticias transmitieron los dos hombres a los colosenses.
A juzgar por la intención de Pablo de que esas cosas los “confortaran” (Col. 4:7-9), probablemente incluían detalles acerca de las circunstancias del apóstol en la cárcel. En cualquier caso, esta comunicación también era importante para mantener los lazos personales que unen a los creyentes. Tíquico, cuyo nombre significa “afortunado”, era claramente un emisario digno de confianza. Descrito como “fiel ministro” y “consiervo”, fue uno de los dos hombres de Asia seleccionados por Pablo (Hech. 20:4) para acompañarlo en su viaje con la colecta para los creyentes necesitados de Jerusalén. También estuvo con Pablo durante su segundo encarcelamiento en Roma, desde donde fue enviado a Éfeso para reforzar la obra allí (2 Tim. 4:12). Pablo también pensó en enviarlo a Creta, donde estaba Tito (Tito 3:12).
Lo acompañaba Onésimo, un converso de Pablo en Roma (ver lección 1), descrito por el apóstol como “fiel”. Pablo también quería conocer las circunstancias de los creyentes de Colosas. No sería difícil que alguien le enviara noticias, además del propio Tíquico. Esta era otra forma de transmitir su amor y su preocupación a los creyentes de allí, aunque no hubiera visitado la iglesia personalmente, además de fortalecerlos en la fe para que pudieran compartir el evangelio con otros. ¿Cómo muestran estos detalles personales en las cartas de Pablo su humanidad, además de confirmar la validez de su ministerio?
Lunes 23 de marzo
CONECTIVIDAD EN LA IGLESIA
En un mundo conectado por Internet, las redes sociales y un sinfín de dispositivos, es difícil imaginar el desafío que significó para Pablo ayudar a las iglesias a sentirse parte de un movimiento más grande que sus propias congregaciones locales. Lee Colosenses 4:10, 11. Además de enviar noticias de un lado a otro a través de emisarios (Col. 4:7-9), ¿de qué otras formas fomentaba Pablo la conectividad? En vista de algunos de los problemas que el apóstol abordó en esta epístola, ¿qué mensaje podían transmitir estos saludos? Con estos saludos, Pablo crea y fomenta la conexión entre los creyentes. Aquí nos enteramos de que Marcos era primo de Bernabé.
Pablo prepara así el terreno para la probable visita de Marcos a Colosas. A Aristarco se lo describe literalmente como “compañero de prisión”, lo que significa que estuvo encarcelado con Pablo. Ambos eran soldados vestidos con “la armadura de Dios” (Efe. 6:10, 11), que luchaban por liberar a los cautivos de Satanás para que sirvieran en el reino de Dios (ver 2 Tim. 2:1-4). Jesús, llamado Justo, también es incluido en la lista de fieles colaboradores de Pablo en la proclamación del evangelio. Pablo menciona que Aristarco, Marcos y Justo eran cristianos de origen judío (“de la circuncisión”). Luego menciona a tres gentiles: Epafras, Lucas y Demas (Col. 4:12-14). Es significativo que, a pesar de algunas tensiones existentes en la iglesia entre los cristianos de origen judío y los de raíces gentiles, estos colaboradores eran capaces de trabajar eficazmente juntos, unidos y en armonía. Sin embargo, al decir “solo”, Pablo parece dar a entender cierta decepción por el hecho de que no hubiera más cristianos provenientes del judaísmo a su lado en sus sufrimientos.
No obstante, es significativo que, para entonces, Juan Marcos, quien unos años antes había abandonado a Pablo y Bernabé durante su primer viaje misionero (Hech. 13: 13), demostrara ser no solo leal, sino también un consuelo para Pablo (Hech. 15:36-40). Las amenazas a la unidad no son algo nuevo. En los últimos años, la Iglesia Adventista ha experimentado profundos cambios a medida que se ha extendido por todo el mundo, y algunas fuerzas han atentado contra su unidad. Esta presión sobre la unidad puede sentirse en todos los niveles de la iglesia. ¿Qué puedes hacer en tu iglesia local para disminuir las amenazas contra nuestra unidad? ¿Qué tensiones existen en el nivel local y qué se puede hacer al respecto?
Martes 24 de marzo
PERFECTOS Y COMPLETOS
Numerosos libros han sido escritos acerca de la vida con propósito y la iglesia con propósito. Aunque la expresión “impulsada por un propósito” no sea del todo correcta, un claro “enfoque en el propósito” es vital para llevar a cabo cualquier empresa significativa. La vida y el ministerio de Pablo, así como el de sus colaboradores y los demás apóstoles, son un ejemplo de este enfoque (ver Fil. 3:13, 14). Los resultados hablan por sí mismos: el evangelio se extendió rápidamente por todo el Imperio Romano y más allá (Col. 1:23).
El mismo enfoque es necesario hoy. Lee Colosenses 4:12, 13. ¿Qué propósito es presentado aquí y cómo es posible lograrlo? Como fue mencionado en una lección anterior, Epafras probablemente contribuyó a la difusión del evangelio en Colosas y en las ciudades cercanas de Hierápolis y Laodicea (ver la lección 1). Sus saludos y sus oraciones por estas iglesias fueron sin duda de gran aliento para los creyentes. Las oraciones de Epafras tenían un objetivo claro: que los colosenses se mantuvieran “firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere” (Col. 4:12). Consideremos más detenidamente los importantes componentes de esta oración. Mantenerse firmes.
La palabra así traducida significa permanecer inconmovibles, lo cual solo es posible estando “fundados y firmes” en la fe y seguros de la verdad del evangelio (Col. 1:23). Pablo emplea la misma palabra varias veces en referencia a la batalla contra “las artimañas del diablo” (Efe. 6:11) y a la necesidad de resistir a las fuerzas de las tinieblas mediante el poder divino, vistiendo “toda la armadura de Dios” (Efe. 6:10-18; comparar con 2 Tim. 2:19). Perfectos. La palabra se refiere a la perfección de carácter que encuentra su máxima expresión en el amor abnegado (Mat. 5:44, 48) de quienes nunca afirmarán haberlo ya “alcanzado” (Fil. 3:12-15).
Completos. Esta poderosa palabra significa satisfacer plenamente o hacer que algo alcance su medida precisa, como cuando Abraham estuvo “plenamente convencido” de que Dios haría lo que había prometido, aunque ello fuera humanamente imposible (Rom. 4:21), y cuando Pablo fue fortalecido por el Señor para que “se cumpliera la predicación” por medio de él (2 Tim. 4:17). Todo lo que Dios quiere. La palabra “todo” es amplia. El propio Pablo oró para que los colosenses se llenaran del conocimiento de la voluntad de Dios, “para que anden como es digno del Señor, a fin de agradarlo en todo” (Col. 1:9, 10) mediante “la potencia de su gloria” (Col. 1:11). 153
Miércoles 25 de marzo
VIVIR EN EL MUNDO SIN PERTENECER AL MUNDO
Lee Colosenses 4:14, 15 y 2 Timoteo 4:10, 11. ¿En qué se distinguía Lucas de Demas y por qué? El apóstol Juan nos dice: “No amen al mundo, ni lo que hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él” (1 Juan 2:15). El amor de Lucas por Jesús y su reino lo llevó a permanecer junto a Pablo hasta el final sin importar lo que ocurriera, mientras que Demas amaba más este mundo que el venidero. Lee los siguientes pasajes. ¿Qué consejo se da a los que esperan la Segunda Venida?
Marcos 13:32–37 ______________________________________________________________________________________________ _________________________________________________________________________________________ __________________________________________
Tito 2:11–14 _________________________________________________________________________________________ _______________ _________________________________________________________________________________________ __________________________________________
2 Pedro 3:10–14 _________________________________________________________________________________________ _________ _________________________________________________________________________________________ __________________________________________
Apocalipsis 3:17–21 _________________________________________________________________________________________ _________________________________________________________________________________________ __________________________________________
Jesús y los apóstoles nos advierten con frecuencia que “velemos”, que estemos alerta y preparados en todo momento para que la venida del Maestro no nos tome por sorpresa. Lamentablemente, al igual que los discípulos que no hicieron caso al mandato de Jesús de “velar y orar” (Mar. 14:38), muchos no harán los preparativos necesarios. Todo se reduce a quién o qué es dueño de nuestro corazón, ya que no podemos servir a dos señores. En el mensaje a Laodicea, Jesús nos da una receta clara. Primero, debemos arrepentirnos de nuestros pecados.
Segundo, debemos abrir nuestros corazones a Jesús y dejar que él tome el control. Tercero, como resultado de lo anterior, recibir el “oro” de la fe y el amor, probados y victoriosos sobre la tentación. ¿De qué cosas específicas podría estar pidiéndote Jesús que te arrepientas? ¿Qué parte de su triple receta necesitas más?
Jueves 26 de marzo
UN MENSAJE PARA LAODICEA
Lee Colosenses 4:16-18; comparar con Colosenses 2:1-3. A la luz del mensaje de Jesús a Laodicea (ver el estudio de ayer), ¿qué correlaciones encuentras con el de Colosenses, que debía ser leído también en la iglesia de Laodicea? Los mismos problemas se repiten una y otra vez a lo largo de la historia del pueblo de Dios. Los profetas reprendieron a Israel por adorar como el mundo y lo instaron a arrepentirse antes de que fuera demasiado tarde. Isaías llegó a lamentarse: “¡Cómo se ha vuelto en ramera la ciudad fiel! Llena estaba de justicia, en ella habitaba la equidad; pero ahora la habitan los homicidas” (Isa. 1:21), e instó al pueblo a volver a Dios en busca de perdón y limpieza (Isa. 1:16-20).
Tanto Juan el Bautista (Mat. 3:2, 8-10) como Jesús (Mat. 4:17; 12:33-37) exhortaron a los israelitas a arrepentirse y dar frutos que resistieran la prueba del juicio de los últimos días. Los apóstoles anunciaron un mensaje similar (Hech. 2:38; 3:19; 17:30; 2 Cor. 7:9, 10). Compara Isaías 60:1-3 con Apocalipsis 18:1-4.
También, compara Isaías 62:1-5 con Apocalipsis 19:7, 8. ¿Qué similitudes existen entre los mensajes de ambos libros? Dios unirá el Cielo y la Tierra, pero eso debe ser hecho por etapas debido al Gran Conflicto:
1. En el Calvario, Satanás perdió todo el afecto que sentían por él los seres celestiales (Juan 12:31).
2. Mediante el ministerio de juicio de Cristo en el Santuario Celestial, los integrantes del pueblo de Dios son hechos “aptos en toda buena obra, para que hagan su voluntad” (Heb. 13:21) e idóneos para el Cielo.
3. El juicio milenial y el juicio final después del Milenio resuelven para siempre todas las cuestiones pendientes, y el pecado y los pecadores impenitentes son destruidos en el lago de fuego eterno, que también limpia la Tierra (Apoc. 21:8).
4. Solo con el fin del pecado podrán unirse finalmente el Cielo y la Tierra (Apoc. 21:3). ¿Qué puedes hacer para permanecer fiel a Dios y a la verdad que él ha revelado? Es decir, ¿qué decisiones estás tomando que revelan a quién pertenece realmente tu corazón?
Viernes 27 de marzo
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
“Cuando el alma se entrega a Cristo, un nuevo poder se posesiona del nuevo corazón. Se realiza un cambio que ningún hombre puede realizar por su cuenta. Es una obra sobrenatural, que introduce un elemento sobrenatural en la naturaleza humana. El alma que se entrega a Cristo llega a ser una fortaleza suya, que él sostiene en un mundo en rebelión, y él no quiere que otra autoridad sea reconocida en ella sino la suya. Un alma así guardada en posesión por los agentes celestiales es inexpugnable para los asaltos de Satanás.
Pero, a menos que nos entreguemos al dominio de Cristo, seremos dominados por el Malvado. Debemos estar inevitablemente bajo el dominio de uno o de otro de los dos grandes poderes que están contendiendo por la supremacía del mundo. No es necesario que elijamos deliberadamente servir al reino de las tinieblas para pasar bajo su dominio. Basta que descuidemos de aliarnos con el reino de la luz. Si no cooperamos con los agentes celestiales, Satanás se posesionará de nuestro corazón y lo hará su morada. La única defensa contra el mal es Cristo morando en el corazón por medio de la fe en su justicia.
A menos que lleguemos a estar conectados vitalmente con Dios, jamás podremos resistir los efectos profanos del egoísmo, de la complacencia propia y de la tentación a pecar. Podemos dejar muchos malos hábitos y por un tiempo separarnos de Satanás; pero, sin una conexión vital con Dios a través de nuestra entrega a él momento tras momento, seremos vencidos. Sin un conocimiento personal de Cristo y una comunión continua, estamos a la merced del Enemigo, y al fin haremos lo que nos ordene” (Elena de White, El Deseado de todas las gentes [Florida: ACES, 2008], p. 291).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Considera la cita anterior de Elena de White. Por hiriente que resulte para la sensibilidad humana, solo hay dos bandos en el Gran Conflicto, y estamos en el de Satanás a menos que elijamos conscientemente a Cristo (Luc. 11:23). En vista de ello, ¿cuán crucial es que entreguemos nuestra voluntad a Jesús?
2. Lee Apocalipsis 14:14-16. La lluvia temprana del Pentecostés permitió que la semilla del evangelio brotara y creciera, mientras que la lluvia tardía prepara la Tierra para la cosecha final. ¿Cómo se relaciona Apocalipsis 14:12 con esa perspectiva?
3. ¿De qué maneras nos afectan como iglesia y como individuos la cultura y el mundo que nos rodea? ¿Cómo podemos protegernos de las influencias negativas del mundo, que siempre han sido un problema para el pueblo de Dios?
"Escuela Sabática adultos 2026, SEGUNDO trimestre (Abril - Junio). Estudio: «Creciendo en Nuestra Relación con Dios» - Nina Atcheson"

La esencia de la vida y del testimonio cristianos
Las cartas del apóstol Pablo a los corintios contienen un mensaje profundamente vigente para la iglesia de hoy. En medio de una sociedad marcada por la división, la inmoralidad y la idolatría, Pablo presenta una verdad inmutable: Jesucristo y su sacrificio en la cruz son el fundamento de la vida cristiana y la respuesta a los desafíos espirituales de cada generación.
En este estudio exploraremos cómo el evangelio transforma el carácter, fortalece la unidad de la iglesia, inspira el amor, promueve el uso correcto de los dones espirituales y nos prepara para la pronta venida de Cristo. A través de 1 y 2 Corintios descubriremos principios prácticos para vivir una fe auténtica, crecer en la gracia y mantenernos fieles al mensaje de la cruz en un mundo lleno de desafíos.
Lección 6: Para el 8 de agosto de 2026
DONES ESPIRITUALES
Sábado 1.° de agosto
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 1 Corintios 12; Efesios 4: 11-13; 1 Corintios 13; 1 Pedro 4: 8-11; 1 Corintios 14: 27; Amós 3: 7.
PARA MEMORIZAR: «Sigan el amor, y procuren los dones espirituales, pero sobre todo que pro feticen» (1 Cor. 14: 1).
Al igual que el cuerpo humano, la iglesia es una, pero tiene muchos miem bros, cada uno con diferentes roles, funciones y dones. Empleados con amor, estos dones espirituales promueven un sentido de unidad que refleja el carácter del Dios trino. Esta semana examinaremos 1 Corintios 12-14 y su enseñanza acerca de los dones espirituales. Esta sección forma parte de una unidad un poco más am plia, en la que Pablo aborda el comportamiento cristiano esperado en el ámbito religioso (1 Cor. 11-14).
La principal preocupación de Pablo tiene que ver con el problema de las reuniones desordenadas. Su respuesta a este problema es que la iglesia es un todo cuyas partes tienen diferentes funciones que contribuyen a «la edificación del cuerpo de Cristo» (Efe. 4: 12). En resumen, Dios dio a la iglesia dones espirituales para promover la unidad a través de la diversidad. Sin duda, Pablo sigue teniendo en mente el problema de las facciones abor dado en los cuatro primeros capítulos de 1 Corintios, donde la respuesta a la falta de acuerdo entre los miembros de la iglesia es la unidad en Cristo. Ahora, desarrolla esa idea presentando su comprensión del papel de los dones espi rituales. Según Pablo, la unidad en Cristo y en el Espíritu es el único medio de evitar las divisiones.
Domingo 2 de agosto
DIVERSIDAD DE DONES
Pablo introduce un nuevo tema en 1 Corintios 12: 1 con la fórmula «acerca de». Los eruditos discuten si se refiere a los «dones espirituales» o a las «per sonas espirituales», ya que la expresión griega tōn pneumatikōn permite ambas interpretaciones. La traducción «dones espirituales» es preferible a la luz de 1 Corintios 12: 4, donde Pablo se refiere claramente a ellos. En 1 Corintios 12: 2-3, el apóstol señala que el primer don del Espíritu es la confesión audaz de que Jesús es el Señor.
En los tiempos del Nuevo Testamento, llamar Señor a Jesús equivalía a decir que el César no lo era (Hech. 17: 7; ver también Juan 19: 12, 15). Esto era considerado un acto de sedición contra el poder imperial y, por lo tanto, se lo castigaba con la muerte. Jesús y Pablo enfatizaron que la fe en Dios, incluso ante la persecución y la amenaza de muerte, es un don del Espíritu. En realidad, la fe es el más básico de los dones. No es, pues, de extrañar que ella ocupe el primer lugar en la lista de 1 Corintios 13: 13.
El hecho de que la fe es un don espiritual queda claro en 1 Corintios 12: 9. Sin embargo, hay muchos otros dones. El hecho de que el Espíritu Santo distribuya los diferentes tipos de dones «a cada uno en particular como él quiere» (1 Cor. 12: 11) demuestra que todos ellos son necesarios. Lee 1 Corintios 12: 1-6. ¿Cuál es el énfasis de este pasaje? La repetición de la palabra «diversos» en los versículos 4 y 5 enfatiza la multiplicidad de dones. Lo que Pablo denomina «dones espirituales» en 1 Co rintios 12: 1 es desarrollado en los versículos 4-6 desde tres ángulos diferentes, a saber: «dones» (jarisma); «servicios», o «ministerios» (diakonia); y «activi dades» (energēma).
Aunque estas palabras tienen significados diferentes, es importante no establecer una distinción demasiado marcada entre ellas en vista del paralelismo existente en el pasaje. También es necesario tener en cuenta que los dones espirituales tienen el propósito de promover la unidad basada en el carácter trino de Dios (ver también Efe. 4: 8-11). El Espíritu concede dones a los creyentes, mientras que Dios da a estos la capacidad de servir a Cristo en la comunidad de creyentes merced a esos dones (1 Cor. 12: 5-6). Cada cristiano recibe dones en particular (1 Cor. 12: 11), pero todos ellos deben beneficiar a la comunidad de creyentes como conjunto. Nota nuevamente el énfasis de Pablo en la unidad. ¿Por qué es tan impor tante para la iglesia?
Lunes 3 de agosto
UNIDAD EN LA DIVERSIDAD
El lenguaje de la unidad introducido en 1 Corintios 12: 4-6 («el Espíritu es el mismo», «el Señor es el mismo» y «Dios es el mismo») es desarrollado en el resto de 1 Corintios 12. Esto resulta evidente por el uso que hace Pablo de ex presiones como «el mismo Espíritu» (1 Cor. 12: 11), «el cuerpo es uno» (1 Cor. 12: 12), «un solo cuerpo» (1 Cor. 12: 12-13, 20), «un Espíritu» y «un mismo Espíritu» (1 Cor. 12: 13), «los miembros se preocupen los unos por los otros» (1 Cor. 12: 25).
Junto con el concepto de unidad, Pablo destaca la diversidad de miembros en el cuerpo de Cristo a través de expresiones como «muchos miembros» (1 Cor. 12: 12, 20), «fuimos todos bautizados» (1 Cor. 12: 13), «el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos» (1 Cor. 12: 14), «todo el cuerpo» (1 Cor. 12: 17), «cada miembro en el cuerpo» (1 Cor. 12: 18), «miembros del cuerpo» (1 Cor. 12: 22-23), «todos los miembros» (1 Cor. 12: 26). Este énfasis tanto en la unidad como en la diversidad indica que los dones espirituales tienen como objetivo promover la unidad a través de la diversidad.
Esta unidad en medio de la diversidad debe reflejar el carácter de Dios. El Padre es una persona, el Hijo es otra persona y el Espíritu Santo es otra. Los tres conservan su individualidad mientras trabajan juntos para edificar a la iglesia y darle poder para cumplir la misión (1 Cor. 12: 4-6; Efe. 4: 11-13). Lee 1 Corintios 12: 12–31. ¿Por qué la analogía de un cuerpo con muchas partes es apropiada para representar a la iglesia y a sus miembros? Una idea central en 1 Corintios 12 es que, aunque los miembros del cuerpo son individualmente muy diferentes entre sí (1 Cor. 12: 15-20), todos dependen unos de otros (1 Cor. 12: 21-26). Los pies dependen de los ojos para ver por dónde deben caminar; a su vez, los ojos no pueden tocar nada; solo las manos pueden hacerlo.
Además, la idea de que algunos miembros son más débiles (1 Cor. 12: 22) o menos honrosos (1 Cor. 12: 23) que otros es solo una impresión, ya que todos son necesarios (1 Cor. 12: 22). Desgraciadamente, existía entre los corintios la tendencia a valorar algunos dones y descuidar otros. Para evitar que cometieran este error, Pablo dirigió la atención de ellos al amor, el cual es «un camino aún más excelente» (1 Cor. 12: 31). En otras palabras, cualquier don resulta agradable para Dios si es empleado con sabiduría y amor. Lee las listas de dones en 1 Corintios 12: 8-10, 28, Romanos 12: 6-8 y Efesios 4: 11. ¿Cuál es tu don? ¿Cómo puedes utilizarlo para edificar el cuerpo de Cristo?
Martes 4 de agosto
«UN CAMINO MÁS EXCELENTE»
«El amor no es un don entre muchos; es el medio a través del cual todos los dones alcanzan su propósito final» (Carl P. Cosaert, «1 Corintios», Comentario bíblico Andrews [Doral, FL: IADPA, 2024], t. 2, p. 543). Lee 1 Corintios 13: 1-7 y 1 Pedro 4: 8-11. ¿Cuál es el papel del amor en lo que respecta a los dones espirituales? El capítulo 13 de 1 Corintios enseña que los dones espirituales solo pueden ser usados adecuadamente mediante el amor. Pablo inicia este capítulo aludiendo a los dones mencionados en el capítulo previo para enfatizar que carecen de valor si no están motivados por el amor.
Por lo tanto, el conocimiento (1 Cor. 12: 8) y la fe (1 Cor. 12: 9), incluso una fe «que trasladara los montes» (1 Cor. 13: 2), no son nada sin amor (1 Cor. 13: 2). Sin amor, la capacidad de hablar en lenguas (1 Cor. 12: 10, 28, 30) se reduce simplemente a «un metal que resuena o un platillo que hace ruido» (1 Cor. 13: 1, NVI). Del mismo modo, incluso el importante don de la profecía no es nada sin amor (1 Cor. 13: 2). En 1 Corintios 13: 4-7, Pablo se enfoca en definir el amor genuino diciendo en qué consiste; es decir, qué hace y qué no hace. Los verbos que eligió para caracterizar el amor indican que este no es tanto algo que sentimos como algo que practicamos.
En tal sentido, él dice que el amor (1) es paciente (NVI); (2) bon dadoso (NVI); (3) se regocija con la verdad (NVI); (4) todo lo sufre o disculpa (NVI); (5) todo lo cree; (6) todo lo espera; (7) todo lo soporta.
Por el contrario, el amor (1) no siente envidia; (2) no es jactancioso; (3) no es presumido ni or gulloso (NVI); (4) no se comporta con rudeza (NVI); (5) no busca lo suyo (no es egoísta, NVI); (6) no se irrita fácilmente; (7) no guarda rencor; (8) no se deleita en la maldad o injusticia (NVI).
Este total de 15 verbos proporciona una guía sólida para el comportamiento adecuado en la práctica de los dones. Cabe destacar que esta discusión acerca de la verdadera naturaleza del amor se encuentra precisamente entre 1 Corintios 12 y 14, donde Pablo aborda el conflicto relacionado con los dones espirituales.
De hecho, el amor es la clave para el uso sabio de ellos y es colocado junto a la fe y la esperanza, «pero el mayor es el amor» (1 Cor. 13: 13). ¿Por qué el amor es tan importante respecto de la fe? ¿Qué mejor manera de experimentar la realidad del amor de Dios que reflejarlo, por su gracia y mediante la oración, en nuestra relación con los demás?
Miércoles 5 de agosto
EL DON DE LENGUAS
¿Qué podemos decir del don de lenguas? En consonancia con la manifesta ción del don en otras partes de la Biblia (Mar. 16: 17; Hech. 2: 1-13; 10: 44-48; 19: 6), el don de lenguas en 1 Corintios es probablemente la capacidad otorgada por el Espíritu para hablar en idiomas diferentes del propio. Pablo incluye el don de lenguas en la lista de 1 Corintios 12: 8-10 (ver también 1 Cor. 12: 28, 30; 13: 1, 8) y también se refiere a él repetidamente en 1 Corintios 14.
De hecho, la palabra griega glōssa («lengua», o «idioma») aparece más de veinte veces en 1 Corintios 12-14, quince de ellas en el capítulo 14. Además de estas, la palabra griega heteroglōssos («otra lengua») también aparece en 1 Corintios 14: 21. Este gran número de referencias al don de lenguas sugiere que el asunto era de especial interés para Pablo. El mal uso y el abuso de este don por parte de la iglesia de Corinto causaron desorden y confusión en el culto público (1 Cor. 14: 23, 27, 33, 40). Lee 1 Corintios 14: 5, 13, 26-27 y 1 Corintios 12: 10 y 30. ¿Qué instrucción particular dio Pablo con respecto al don de lenguas? La razón por la que el don de hablar en lenguas debe ir acompañado del don de interpretarlas es que ellas deben resultar comprensibles (1 Cor. 14: 9); de lo contrario, no hay beneficio alguno en ese don (1 Cor. 14: 6).
Esto explica por qué Pablo puso tanto énfasis en la interpretación y la comprensión. Obviamente, no está criticando el don de lenguas en sí, sino (como veremos mañana) la importancia excesiva que los corintios le atribuían, lo que llevaba a descuidar el don de profecía. En este punto, es importante señalar que, aunque Pablo deseaba que todos los corintios pudieran hablar lenguas extranjeras (1 Cor. 14: 5), no esperaba que eso sucediera (1 Cor. 12: 10).
Por lo tanto, la idea de que «todos deben hablar en lenguas antes de reclamar el bautismo en el Espíritu Santo es una perversión de la enseñanza de Pablo en 1 Corintios 12 y 14» (George E. Rice, «Dones espiri tuales», Tratado de teología adventista del séptimo día [Florida: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2009], p. 697). ¿Hay personas en tu iglesia que hablan otros idiomas? ¿Cómo pueden usar esta habilidad para alcanzar a otras personas para Cristo? ¿Cómo puede este hecho ayudarnos a comprender la verdadera naturaleza de las lenguas a las que se refiere Pablo?
Jueves 6 de agosto
EL DON DE PROFECÍA
El don de profecía ocupa un lugar destacado en la discusión de Pablo acerca de los dones espirituales. Curiosamente, este don suele ser mencionado antes que el de lenguas (1 Cor. 12: 10, 28; 13: 8), el cual aparece primero en algunas ocasiones solo para enfatizar su importancia relativa en comparación con el de profecía (1 Cor. 14: 4-6, 22). Lee Efesios 4: 11-13 y 1 Corintios 14: 3-4. ¿Qué dicen estos pasajes acerca del propósito de los dones espirituales en general y del don de profecía en particular? El don de profecía tiene como objetivo edificar, exhortar y consolar (1 Cor. 14: 3; comparar con Hech. 15: 32).
Esto sugiere que la profecía no se refiere tanto a pre decir el futuro como a la manera apropiada de vivir en el presente. El verbo griego profēteuō puede significar «decir algo por adelantado» o «decir algo en nombre de otra persona». El primer sentido se observa en Hechos 2: 29-31 (comparar con Amós 3: 7), donde la idea de que David es un profeta se explica como la acción de «ver de antemano», o prever. El segundo sentido se advierte en Hechos 15: 32, donde Judas y Silas son identificados como profetas. Sin embargo, su «profecía» consistía en consolar y confirmar «a los hermanos con abundancia de palabra». Efesios 4: 11-13 señala que los dones espirituales no cesarían en la era apos tólica, sino que estarían presentes hasta el fin (Hech. 2: 39). Sin embargo, si alguien afirma ser profeta, debe ser evaluado según las Escrituras.
En términos generales, deben cumplirse cuatro reglas. Primero, las profecías o predicciones anunciadas por la persona deben cumplirse (Deut. 18: 22; Jer. 28: 8-9). Segundo, el mensaje debe concordar o estar en armonía con el de los profetas anteriores (Deut. 13: 1-3; Isa. 8: 20). Tercero, la vida o conducta de la persona debe demos trar un compromiso con Cristo (1 Juan 4: 1-3). Cuarto, Jesús dijo que los falsos profetas serían reconocidos por sus frutos (Mat. 7: 15-20). Esto también se aplica a los verdaderos profetas.
El libro de Apocalipsis indica que el don de profecía es una característica distintiva de la iglesia remanente (Apoc. 12: 17; 19: 10). Como adventistas del séptimo día, creemos que este don fue otorgado a Elena G. de White y que se pone de manifiesto en sus escritos. ¿Cuáles son las razones que tenemos para creer en el don profético de Elena G. de White? ¿Qué preguntas quedan acerca de su papel y autoridad?
Viernes 7 de agosto
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Lee, de Roswell F. Cottrell, «Introducción», en Primeros escritos (pp. 175-183), de Elena G. de White. «Que los hombres salgan a trabajar confiando en el Señor, y él irá con ellos convenciendo y convirtiendo almas. Un obrero puede ser un buen orador, otro un buen escritor, otro puede tener el don de la oración sincera y ferviente, otro el don del canto. Otro puede tener un poder especial para explicar la Palabra de Dios con claridad. Cada don se convertirá en un poder para Dios porque él coopera con el obrero. Dios da a uno la palabra de sabiduría, a otro conocimiento, a otro fe.
Pero todos deben trabajar bajo la misma autoridad. La diversidad de dones conduce a una diversidad de operaciones, “pero Dios, que efectúa todas las cosas en todos, es el mismo” (1 Cor. 12: 6). »Que nadie menosprecie los dones supuestamente menores. Que todos se pongan a trabajar. Que nadie cruce los brazos con incredulidad porque piensa que no puede hacer obras poderosas. Dejen de mirarse a sí mismos. Miren a su Líder. Con mansedumbre, sinceridad y amor, hagan lo que puedan» (Elena G. de White, «Depending on Christ», Review and Herald, 12 de abril de 1906, p. 8). «Todos necesitamos la ayuda que podemos recibir de otros. Dios obrará en otras mentes además de las nuestras.
Los diversos dones entregados a diferentes individuos deben combinarse para “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efe. 4: 12). [...] »Siempre habrá obstáculos delante de nosotros, pero hemos de seguir a nuestro Líder y enfrentar nuestras dificultades en forma unida, tomados de la mano» (Elena G. de White, Alza tus ojos, p. 139).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Reflexiona acerca del don de profecía. ¿Por qué es más importante que el de lenguas si estas no son interpretadas? Si es necesario, lee nuevamente 1 Corintios 14 para recordar los argumentos de Pablo.
2. Habla en la clase acerca de la vida y el ministerio de Elena G. de White y de por qué nuestra iglesia cree que ella fue realmente una manifestación genuina del don de profecía. ¿Qué grandes bendiciones recibe la iglesia gracias a este don? ¿Cuáles son los desafíos para utilizar mejor este don?
3. Piensa en varias personas que te aman. ¿Cómo sabes que su amor para contigo es verdadero? ¿Qué te dice esto acerca de por qué Pablo habló tan to del amor en su discusión sobre los dones espirituales?
4. Por muy importante que sea el amor, ¿por qué no debe ser el único cri terio para juzgar si alguien dice la verdad y es digno de ser escuchado?
