Tercer Trimestre 2026, preparado por la División Intereuropea de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. En esta sección encontrarás las historias misioneras oficiales que acompañan las lecciones de la Escuela Sabática durante los meses de julio, agosto y septiembre de 2026.
Conoce testimonios inspiradores, proyectos de evangelismo, experiencias de fe y el avance de la obra misionera en los países que conforman la División Intereuropea. Cada relato fortalece el compromiso con la misión mundial, motiva a orar por los campos misioneros y promueve el apoyo a través de las ofrendas misioneras de la Escuela Sabática.
Accede de forma gratuita al Informe Misionero Mundial Adultos 2026 (3.er Trimestre) en formato PDF y acompaña cada semana el estudio de la lección con historias reales de personas transformadas por el poder del evangelio. Este recurso es ideal para maestros de Escuela Sabática, líderes de iglesia, estudiantes de la Biblia y todos aquellos que desean conocer cómo Dios continúa obrando alrededor del mundo mediante la misión adventista.
Lección 7:
Para el 14 de febrero de 2026
UNA CIUDADANÍA CELESTIAL
Sábado 7 de febrero
LEE P A R A EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Filipenses 3:17–4:23; 1 Corintios 15:42‑44; Juan 14:27; Salmo 119:165; Job 1:21; 1 Timoteo 6:7.
PARA MEMORIZAR: “Por nada estén afanosos, sino presenten sus pedidos a Dios en oración, ruego y acción de gracias” (Fil. 4:6).
La lección de esta semana concluye nuestro estudio de Filipenses y está repleta de valiosas lecciones y máximas para la vida diaria. Parece que muchos de los elevados valores morales que guiaron la vida del apóstol Pablo se encuentran en los versículos finales de la epístola. Al igual que las enseñanzas de Jesús, que se centran en la persona interior, lo que Pablo comparte con nosotros son secretos para vivir una vida cristiana dichosa. Incluso cuando nuestras circunstancias son mucho menos que ideales, no tenemos por qué preocuparnos, angustiarnos o desanimarnos.
Por el contrario, hay principios que nos ayudarán a encontrar la fuerza para afrontar los retos que nos depara la vida, y así podremos experimentar la paz duradera que solo Dios puede otorgar. El presente y el futuro están en sus manos, y él suplirá todo lo que necesitemos. Lo más importante es no depositar nuestras esperanzas en los sistemas de gobierno terrenales, que nos decepcionan con frecuencia. Como cristianos, somos ciudadanos del reino celestial, y esa ciudadanía conlleva privilegios, maravillosos privilegios, y también responsabilidades.
Domingo 8 de febrero
MODELOS
Todos conocemos personas a las que admiramos y queremos emular. Tener buenos modelos es especialmente importante para los niños. Lo ideal sería que esos modelos fueran sus progenitores. A medida que crezcan, encontrarán otros modelos, quizá relacionados con la carrera que hayan elegido o incluso en biografías que hayan leído. También pueden obtener valiosas lecciones de cómo los personajes bíblicos enfrentaron diversos desafíos y comparar sus experiencias con las propias. Por desgracia, los medios de comunicación rebosan de malos modelos y nos bombardean con relatos acerca de los problemas escandalosos y las vidas desastrosas de los famosos. Aunque los lectores de Pablo en Filipos no tenían que lidiar con Internet, enfrentaban desafíos similares.
El mundo en el que Pablo vivía era muy corrupto, inmoral y malvado, al igual que el de hoy. La maldad siempre abundó y así seguirá siendo hasta el fin. La pregunta clave es: ¿Cómo reaccionamos ante esa realidad? Lee Filipenses 3:17-19. ¿Cómo describe Pablo los buenos y los malos modelos de conducta en este pasaje? ¿Qué claves comparte para distinguirlos? No debemos perder de vista el amor de Pablo hacia las personas con las que no estaba de acuerdo: ¡Llora de tristeza por ellos! Notemos también que no los llama “enemigos”, sino “enemigos de la cruz de Cristo” (Fil. 3:18). Pablo reconocía que estaban en juego cuestiones mucho más amplias, a saber, cómo la Cruz derriba barreras y nos coloca a todos al mismo nivel: como pecadores necesitados de un Salvador (ver Efe. 2:11-14).
Tampoco se debe pasar por alto el hecho de que Pablo insta a los filipenses a enfocarse en los buenos ejemplos –no en los malos–, a observar atentamente a las personas con una experiencia cristiana semejante a la suya. Curiosamente, Pablo utiliza un lenguaje similar al advertir a los romanos que “se guarden de los que causan divisiones y tropiezos contra la doctrina que ustedes han aprendido, y que se aparten de ellos” (Rom. 16:17).
Los engañadores que asechaban a los cristianos de Roma son descritos como personas que “no sirven al Señor nuestro Jesucristo sino a sus propios vientres” (Rom. 16:18). Aunque Jesús es el único modelo perfecto, hay personas que pueden ser ejemplos dignos de imitar en ciertas áreas. Por otra parte, ¿qué clase de modelo de conducta eres tú para los demás?
Lunes 9 de febrero
“PERMANEZCAN FIRMES EN EL SEÑOR”
Lee Filipenses 3:20, 21. ¿Cómo describe Pablo la “ciudadanía” cristiana? A diferencia de los enemigos de la Cruz, que “solo piensan en lo terrenal” y no tienen más dios que sus vientres (Fil. 3:19), la ciudadanía cristiana está en el Cielo, y nuestro soberano es Jesucristo. Para subrayar este punto, Pablo destaca la necesidad de que “el cuerpo de nuestra bajeza” (Fil. 3:21), sujeto a la enfermedad, el deterioro y la muerte, sea transformado para parecerse al glorioso cuerpo resucitado de Cristo. ¿Cómo describen los siguientes pasajes la condición glorificada? Job 19:25–27 ______________________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________________________________________________ Lucas 24:39 ______________________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________________________________________________ 1 Corintios 15:42–44 ________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________________________________________________ 1 Corintios 15:50–54 ________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________________________________________________ Colosenses 3:4 ________________________________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________________________________________
La muerte, “el último enemigo”, será finalmente destruida por medio de Jesús (1 Cor. 15:26). Esa es nuestra mayor esperanza, la última promesa que se nos ha hecho en Jesús: no solo el fin de la muerte, sino un cuerpo totalmente nuevo, un “cuerpo de gloria” (Fil. 3: 21). Luc Ferry, el autor ateo de un libro acerca de cómo lograr la “salvación” sin Dios, pretende que el hecho de superar el temor a la muerte constituye la “salvación”.
No obstante, admite que el cristianismo “hace posible no solo trascender el temor a la muerte, sino también vencerla, preservando la individualidad –no de manera anónima o abstracta–, con lo cual parece ser la única versión que ofrece la victoria definitiva de la inmortalidad personal sobre nuestra condición mortal” (Luc Ferry, A Brief History of Thought [Nueva York: HarperCollins, 2011], p. 90). Esa es una gran admisión, sobre todo porque proviene de un incrédulo.
De acuerdo con Pablo, nuestra ciudadanía celestial incluye la resurrección y la vida eterna como parte de una existencia totalmente nueva que apenas podemos imaginar. ¿Por qué la promesa de la vida eterna es tan crucial para todo lo que creemos? ¿Podría este mundo ofrecernos algo que merezca la pena como para renunciar a lo que Cristo nos ofrece?
Martes 10 de febrero
REGOCÍJENSE SIEMPRE EN EL SEÑOR
Lee Filipenses 4:4-7. ¿Cómo podemos experimentar “la paz de Dios”? Tras referirse nuevamente a la necesidad de la unidad (Fil. 4:1-3), Pablo pasa a otro tema: la alegría en el Señor (Fil. 4:4-7). ¿Cuántas veces te has inquietado por cuestiones que se desvanecieron casi tan pronto como aparecieron? Jesús insistió una y otra vez en que no debemos preocuparnos (ver Mat. 6:25-34; 10:19), y Pedro nos recuerda que podemos depositar todas nuestras preocupaciones o ansiedades en el Señor, “porque él cuida de ustedes” (1 Ped. 5:7). De hecho, el aumento de los problemas en el ámbito mundial debería estimular nuestra esperanza en la cercanía de la venida del Señor (Mat. 24:33; Luc. 21:28; Sant. 5:8).
El antídoto contra la ansiedad en cualquier situación es elevar una oración de fe (Fil. 4:6, 7). Ello implica creer y actuar como si nuestra oración hubiera sido contestada, incluso antes de que lo sea, pues se nos dice que debemos orar “con acción de gracias”. También se añade la palabra “ruego” (deēsis en griego), lo que sugiere circunstancias extremas y urgencias (ver, por ejemplo, Luc. 1:13; Fil. 1:19; 1 Tim. 5:5; Sant. 5:16). Nuestras oraciones siguen siendo “pedidos”, pero podemos estar seguros de que nuestras peticiones han sido recibidas siempre que pidamos “conforme a su voluntad” (1 Juan 5:14). Entonces podremos descansar y tener paz al saber que todas nuestras peticiones están en las manos de Dios. ¿Cómo amplían los siguientes pasajes nuestra comprensión acerca de la paz de Dios? Salmos 29:11; Isaías 9:6; Lucas 2:14; Juan 14:27; 1 Corintios 14:33.
La paz de Dios es algo que el mundo no puede dar, pues ella proviene de la seguridad de que tenemos el don de la vida eterna por medio de Jesús, nuestro Salvador (Rom. 5:1; 6:23). Esta paz incide en todos los aspectos de la vida y “supera todo entendimiento (griego nous)” (Fil. 4:7), lo que significa que no puede ser comprendida solo mental o racionalmente. ¿Cómo describirías a alguien lo que significa experimentar “la paz de Dios”?
Miércoles 11 de febrero
PIENSEN EN ESTO
La paz que sobrepasa todo entendimiento también “guardará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús” (Fil. 4:7). Nuestra vida interior necesita protección. Curiosamente, Filipenses 4:7 conecta la paz de Dios con una metáfora militar. El verbo griego froureō se usa para describir una guarnición de soldados que protegen una ciudad contra una invasión (2 Cor. 11:32; comparar con Hech. 9:24). Otro aspecto muy importante de la paz interior implica vivir en armonía con la voluntad de Dios. “Mucha paz gozan los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo” (Sal. 119:165). Lee Filipenses 4:8, 9. ¿Qué acciones específicas se recomiendan aquí? Pablo introduce Filipenses 4:8 y 9 con la expresión “por lo demás” y una lista de seis virtudes, seguida de un sucinto resumen de ellas y de una exhortación a imitar su ejemplo.
Esta exhortación final armoniza con el entorno grecorromano de Filipos, ya que enfatiza la virtud y el ejemplo. Curiosamente, sin embargo, se centra en ciertas virtudes bíblicas específicas, lo que resulta obvio por la omisión paulina de las cuatro virtudes cardinales griegas (prudencia, justicia, templanza y valentía). 1. No es casual que la lista comience con la virtud bíblica cardinal: lo verdadero, reiteradamente enfatizada por Jesús –quien solía decir: “Les aseguro...”– y por todo el Nuevo Testamento (ver, por ejemplo, Hech. 26:25; Rom. 1:18; 1 Cor. 13:6; 2 Cor. 4:2; Efe. 4:15; 1 Tim. 3:15; Sant. 1:18; 1 Ped. 1:22; 1 Juan 2:21). 2. Honorable.
La palabra griega así traducida se refiere a una virtud personal (comparar sus otros usos en 1 Tim. 3:8, 11; Tito 2:2, donde se traduce como “respetable” en la NVI). 3. Justo. Esta virtud es una de las características distintivas de Dios (comparar su uso en Fil. 1:7). 4. Puro. La palabra se refiere al pensamiento puro y a las acciones de esa misma naturaleza que fluyen de la justicia de Dios recibida por la fe en ocasión de la justificación (ver 1 Juan 3:3). 5. “Agradable” (DHH). El término designa una belleza estética como la atestiguada ampliamente en la Creación de Dios. 6. De buen nombre. Otras versiones traducen esta última virtud como “digno de admiración” (NVI): “honorable” (LBLA), “loable” (BNP), etc. Pablo hace dos salvedades más, para que no se atribuya un matiz pagano a ninguna de estas virtudes: “Si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza” (Fil. 4:8), debemos pensar en estas virtudes celestiales.
Luego, para despejar toda duda y evitar cualquier equívoco, el apóstol exhorta a los creyentes a practicar lo aprendido, recibido, oído y visto en su propio ejemplo (Fil. 4:9).
Jueves 12 de febrero
LAS CLAVES DEL CONTENTAMIENTO
Lee Filipenses 4:10-13, 19. ¿Qué claves revela Pablo para alcanzar una vida satisfecha y feliz? En circunstancias extremas (hambre, enfermedad, lesiones, decesos), las personas reflexionan acerca de lo realmente importante y consideran las bendiciones que normalmente se dan por sentadas. La fe entra en acción cuando estamos “en necesidad” (Fil. 4:12), “sufrimos escasez” (NVI) o “no tenemos nada” (DHH). Por el contrario, cuando “vivimos en abundancia”, debemos ser conscientes de que esta puede desaparecer en un instante (ver Prov. 23:5).
Como Job y Pablo nos recuerdan, nada trajimos al mundo cuando nacimos, y nada nos llevaremos a la tumba (Job 1:21; 1 Tim. 6:7). Considera las siguientes promesas y certidumbres bíblicas:
• “El Señor es mi Pastor, nada me faltará” (o “nada me falta”; DHH) (Sal. 23:1).
• “Su Padre celestial sabe [lo] que ustedes necesitan” (Mat. 6:32).
• “Echen toda su ansiedad sobre él, porque él cuida de ustedes” (1 Ped. 5:7).
• “Mi Dios, pues, suplirá toda necesidad de ustedes, conforme a su gloriosa riqueza en Cristo Jesús” (Fil. 4:19). Y he aquí lo más maravilloso: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Fil. 4:13). Quizá ninguno de nosotros pueda comprender plenamente lo que implica la palabra “todo”. Ciertamente, como en el caso de cualquier petición a Dios por su ayuda y fuerza, debemos pedir que se haga su voluntad. Sin embargo, muchas veces ni siquiera pedimos cosas que sabemos que se ajustan a su voluntad. Por eso Santiago 4:2 dice: “No tienen lo que desean, porque no piden”. He aquí algunas cosas que podemos pedir con confianza porque sabemos que están en armonía con la voluntad de Dios:
• Salvación de un ser querido o de un amigo (1 Tim. 2:3, 4).
• Valor para compartir nuestra fe (Apoc. 22:17).
• Perdón cuando confesamos y abandonamos el mal (1 Juan 1:9).
• Fortaleza para obedecer los mandamientos de Dios (Heb. 13:20, 21). • Amor por quienes nos odian y maltratan (Mat. 5:44).
• Sabiduría en situaciones difíciles (Sant. 1:5).
• Comprensión de la verdad revelada en la Palabra de Dios (Juan 8:32). ¿Cómo reaccionas cuando no recibes lo que has pedido en oración o ante la posibilidad de que nunca lo recibas?
Viernes 13 de febrero
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
“Únicamente los que estén recibiendo constantemente nueva provisión de gracia tendrán una fuerza proporcional a su necesidad diaria y a su capacidad de emplearla. En vez de esperar algún tiempo futuro en que, mediante el otorgamiento de un poder espiritual especial, sean milagrosamente hechos idóneos para ganar almas, se entregan diariamente a Dios, para que los haga vasos dignos de ser empleados por él. Diariamente están a su alcance.
Diariamente están testificando por el Maestro dondequiera que estén, ora sea en alguna humilde esfera de trabajo o en el hogar, o en un ramo público de utilidad. “Para el obrero consagrado, es una maravillosa fuente de consuelo el saber que aun Cristo durante su vida terrenal buscaba a su Padre diariamente en procura de nuevas provisiones de gracia necesaria; y de esta comunión con Dios salía para fortalecer y bendecir a otros. […] “Todo obrero que sigue el ejemplo de Cristo será preparado para recibir y usar el poder que Dios ha prometido a su iglesia para la maduración de la mies de la Tierra” (Elena de White, La maravillosa gracia de Dios [Florida: ACES, 1973], p. 117). “Dios conoce nuestras necesidades y ha hecho provisión para satisfacerlas. El Señor tiene una tesorería con abundantes provisiones para sus hijos, y puede darles lo que necesitan en todas las circunstancias.
Entonces ¿por qué no confiáis en él? Ha hecho preciosas promesas a sus hijos a condición de que obedezcan fielmente sus preceptos. No hay ninguna carga que no pueda quitar, ninguna tiniebla que no pueda disipar, ninguna debilidad que no pueda transformar en poder, ningún temor que no pueda apaciguar, ninguna aspiración digna que no pueda guiar y justificar. “No debemos mirarnos a nosotros mismos. Cuanto más consideremos nuestras imperfecciones, menos fuerza tendremos para vencerlas” (Elena de White, A fin de conocerle [Nampa, ID: Pacific Press, 2008], p. 226).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Piensa en algunas de tus experiencias más felices en las que tus oraciones fueron contestadas por Dios. ¿Cómo te han ayudado a experimentar la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento? ¿Cómo puedes seguir experimentando esa paz cuando tus oraciones no son contestadas, al menos de acuerdo con tus expectativas?
2. En el contexto de Filipenses 4:8, ¿qué ocupa tus pensamientos? ¿En qué medida lo que piensas fortalece tu fe y tu relación con el Señor?
3. Analiza la cita final anterior. ¿Qué implicaciones tiene la afirmación: “Cuanto más nos detengamos en nuestras imperfecciones, menos fuerza tendremos para superarlas”? ¿Cuál es, entonces, la clave de la superación?
"Escuela Sabática adultos 2026, SEGUNDO trimestre (Abril - Junio). Estudio: «Creciendo en Nuestra Relación con Dios» - Nina Atcheson"

La esencia de la vida y del testimonio cristianos
Las cartas del apóstol Pablo a los corintios contienen un mensaje profundamente vigente para la iglesia de hoy. En medio de una sociedad marcada por la división, la inmoralidad y la idolatría, Pablo presenta una verdad inmutable: Jesucristo y su sacrificio en la cruz son el fundamento de la vida cristiana y la respuesta a los desafíos espirituales de cada generación.
En este estudio exploraremos cómo el evangelio transforma el carácter, fortalece la unidad de la iglesia, inspira el amor, promueve el uso correcto de los dones espirituales y nos prepara para la pronta venida de Cristo. A través de 1 y 2 Corintios descubriremos principios prácticos para vivir una fe auténtica, crecer en la gracia y mantenernos fieles al mensaje de la cruz en un mundo lleno de desafíos.
Lección 6: Para el 8 de agosto de 2026
DONES ESPIRITUALES
Sábado 1.° de agosto
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 1 Corintios 12; Efesios 4: 11-13; 1 Corintios 13; 1 Pedro 4: 8-11; 1 Corintios 14: 27; Amós 3: 7.
PARA MEMORIZAR: «Sigan el amor, y procuren los dones espirituales, pero sobre todo que pro feticen» (1 Cor. 14: 1).
Al igual que el cuerpo humano, la iglesia es una, pero tiene muchos miem bros, cada uno con diferentes roles, funciones y dones. Empleados con amor, estos dones espirituales promueven un sentido de unidad que refleja el carácter del Dios trino. Esta semana examinaremos 1 Corintios 12-14 y su enseñanza acerca de los dones espirituales. Esta sección forma parte de una unidad un poco más am plia, en la que Pablo aborda el comportamiento cristiano esperado en el ámbito religioso (1 Cor. 11-14).
La principal preocupación de Pablo tiene que ver con el problema de las reuniones desordenadas. Su respuesta a este problema es que la iglesia es un todo cuyas partes tienen diferentes funciones que contribuyen a «la edificación del cuerpo de Cristo» (Efe. 4: 12). En resumen, Dios dio a la iglesia dones espirituales para promover la unidad a través de la diversidad. Sin duda, Pablo sigue teniendo en mente el problema de las facciones abor dado en los cuatro primeros capítulos de 1 Corintios, donde la respuesta a la falta de acuerdo entre los miembros de la iglesia es la unidad en Cristo. Ahora, desarrolla esa idea presentando su comprensión del papel de los dones espi rituales. Según Pablo, la unidad en Cristo y en el Espíritu es el único medio de evitar las divisiones.
Domingo 2 de agosto
DIVERSIDAD DE DONES
Pablo introduce un nuevo tema en 1 Corintios 12: 1 con la fórmula «acerca de». Los eruditos discuten si se refiere a los «dones espirituales» o a las «per sonas espirituales», ya que la expresión griega tōn pneumatikōn permite ambas interpretaciones. La traducción «dones espirituales» es preferible a la luz de 1 Corintios 12: 4, donde Pablo se refiere claramente a ellos. En 1 Corintios 12: 2-3, el apóstol señala que el primer don del Espíritu es la confesión audaz de que Jesús es el Señor.
En los tiempos del Nuevo Testamento, llamar Señor a Jesús equivalía a decir que el César no lo era (Hech. 17: 7; ver también Juan 19: 12, 15). Esto era considerado un acto de sedición contra el poder imperial y, por lo tanto, se lo castigaba con la muerte. Jesús y Pablo enfatizaron que la fe en Dios, incluso ante la persecución y la amenaza de muerte, es un don del Espíritu. En realidad, la fe es el más básico de los dones. No es, pues, de extrañar que ella ocupe el primer lugar en la lista de 1 Corintios 13: 13.
El hecho de que la fe es un don espiritual queda claro en 1 Corintios 12: 9. Sin embargo, hay muchos otros dones. El hecho de que el Espíritu Santo distribuya los diferentes tipos de dones «a cada uno en particular como él quiere» (1 Cor. 12: 11) demuestra que todos ellos son necesarios. Lee 1 Corintios 12: 1-6. ¿Cuál es el énfasis de este pasaje? La repetición de la palabra «diversos» en los versículos 4 y 5 enfatiza la multiplicidad de dones. Lo que Pablo denomina «dones espirituales» en 1 Co rintios 12: 1 es desarrollado en los versículos 4-6 desde tres ángulos diferentes, a saber: «dones» (jarisma); «servicios», o «ministerios» (diakonia); y «activi dades» (energēma).
Aunque estas palabras tienen significados diferentes, es importante no establecer una distinción demasiado marcada entre ellas en vista del paralelismo existente en el pasaje. También es necesario tener en cuenta que los dones espirituales tienen el propósito de promover la unidad basada en el carácter trino de Dios (ver también Efe. 4: 8-11). El Espíritu concede dones a los creyentes, mientras que Dios da a estos la capacidad de servir a Cristo en la comunidad de creyentes merced a esos dones (1 Cor. 12: 5-6). Cada cristiano recibe dones en particular (1 Cor. 12: 11), pero todos ellos deben beneficiar a la comunidad de creyentes como conjunto. Nota nuevamente el énfasis de Pablo en la unidad. ¿Por qué es tan impor tante para la iglesia?
Lunes 3 de agosto
UNIDAD EN LA DIVERSIDAD
El lenguaje de la unidad introducido en 1 Corintios 12: 4-6 («el Espíritu es el mismo», «el Señor es el mismo» y «Dios es el mismo») es desarrollado en el resto de 1 Corintios 12. Esto resulta evidente por el uso que hace Pablo de ex presiones como «el mismo Espíritu» (1 Cor. 12: 11), «el cuerpo es uno» (1 Cor. 12: 12), «un solo cuerpo» (1 Cor. 12: 12-13, 20), «un Espíritu» y «un mismo Espíritu» (1 Cor. 12: 13), «los miembros se preocupen los unos por los otros» (1 Cor. 12: 25).
Junto con el concepto de unidad, Pablo destaca la diversidad de miembros en el cuerpo de Cristo a través de expresiones como «muchos miembros» (1 Cor. 12: 12, 20), «fuimos todos bautizados» (1 Cor. 12: 13), «el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos» (1 Cor. 12: 14), «todo el cuerpo» (1 Cor. 12: 17), «cada miembro en el cuerpo» (1 Cor. 12: 18), «miembros del cuerpo» (1 Cor. 12: 22-23), «todos los miembros» (1 Cor. 12: 26). Este énfasis tanto en la unidad como en la diversidad indica que los dones espirituales tienen como objetivo promover la unidad a través de la diversidad.
Esta unidad en medio de la diversidad debe reflejar el carácter de Dios. El Padre es una persona, el Hijo es otra persona y el Espíritu Santo es otra. Los tres conservan su individualidad mientras trabajan juntos para edificar a la iglesia y darle poder para cumplir la misión (1 Cor. 12: 4-6; Efe. 4: 11-13). Lee 1 Corintios 12: 12–31. ¿Por qué la analogía de un cuerpo con muchas partes es apropiada para representar a la iglesia y a sus miembros? Una idea central en 1 Corintios 12 es que, aunque los miembros del cuerpo son individualmente muy diferentes entre sí (1 Cor. 12: 15-20), todos dependen unos de otros (1 Cor. 12: 21-26). Los pies dependen de los ojos para ver por dónde deben caminar; a su vez, los ojos no pueden tocar nada; solo las manos pueden hacerlo.
Además, la idea de que algunos miembros son más débiles (1 Cor. 12: 22) o menos honrosos (1 Cor. 12: 23) que otros es solo una impresión, ya que todos son necesarios (1 Cor. 12: 22). Desgraciadamente, existía entre los corintios la tendencia a valorar algunos dones y descuidar otros. Para evitar que cometieran este error, Pablo dirigió la atención de ellos al amor, el cual es «un camino aún más excelente» (1 Cor. 12: 31). En otras palabras, cualquier don resulta agradable para Dios si es empleado con sabiduría y amor. Lee las listas de dones en 1 Corintios 12: 8-10, 28, Romanos 12: 6-8 y Efesios 4: 11. ¿Cuál es tu don? ¿Cómo puedes utilizarlo para edificar el cuerpo de Cristo?
Martes 4 de agosto
«UN CAMINO MÁS EXCELENTE»
«El amor no es un don entre muchos; es el medio a través del cual todos los dones alcanzan su propósito final» (Carl P. Cosaert, «1 Corintios», Comentario bíblico Andrews [Doral, FL: IADPA, 2024], t. 2, p. 543). Lee 1 Corintios 13: 1-7 y 1 Pedro 4: 8-11. ¿Cuál es el papel del amor en lo que respecta a los dones espirituales? El capítulo 13 de 1 Corintios enseña que los dones espirituales solo pueden ser usados adecuadamente mediante el amor. Pablo inicia este capítulo aludiendo a los dones mencionados en el capítulo previo para enfatizar que carecen de valor si no están motivados por el amor.
Por lo tanto, el conocimiento (1 Cor. 12: 8) y la fe (1 Cor. 12: 9), incluso una fe «que trasladara los montes» (1 Cor. 13: 2), no son nada sin amor (1 Cor. 13: 2). Sin amor, la capacidad de hablar en lenguas (1 Cor. 12: 10, 28, 30) se reduce simplemente a «un metal que resuena o un platillo que hace ruido» (1 Cor. 13: 1, NVI). Del mismo modo, incluso el importante don de la profecía no es nada sin amor (1 Cor. 13: 2). En 1 Corintios 13: 4-7, Pablo se enfoca en definir el amor genuino diciendo en qué consiste; es decir, qué hace y qué no hace. Los verbos que eligió para caracterizar el amor indican que este no es tanto algo que sentimos como algo que practicamos.
En tal sentido, él dice que el amor (1) es paciente (NVI); (2) bon dadoso (NVI); (3) se regocija con la verdad (NVI); (4) todo lo sufre o disculpa (NVI); (5) todo lo cree; (6) todo lo espera; (7) todo lo soporta.
Por el contrario, el amor (1) no siente envidia; (2) no es jactancioso; (3) no es presumido ni or gulloso (NVI); (4) no se comporta con rudeza (NVI); (5) no busca lo suyo (no es egoísta, NVI); (6) no se irrita fácilmente; (7) no guarda rencor; (8) no se deleita en la maldad o injusticia (NVI).
Este total de 15 verbos proporciona una guía sólida para el comportamiento adecuado en la práctica de los dones. Cabe destacar que esta discusión acerca de la verdadera naturaleza del amor se encuentra precisamente entre 1 Corintios 12 y 14, donde Pablo aborda el conflicto relacionado con los dones espirituales.
De hecho, el amor es la clave para el uso sabio de ellos y es colocado junto a la fe y la esperanza, «pero el mayor es el amor» (1 Cor. 13: 13). ¿Por qué el amor es tan importante respecto de la fe? ¿Qué mejor manera de experimentar la realidad del amor de Dios que reflejarlo, por su gracia y mediante la oración, en nuestra relación con los demás?
Miércoles 5 de agosto
EL DON DE LENGUAS
¿Qué podemos decir del don de lenguas? En consonancia con la manifesta ción del don en otras partes de la Biblia (Mar. 16: 17; Hech. 2: 1-13; 10: 44-48; 19: 6), el don de lenguas en 1 Corintios es probablemente la capacidad otorgada por el Espíritu para hablar en idiomas diferentes del propio. Pablo incluye el don de lenguas en la lista de 1 Corintios 12: 8-10 (ver también 1 Cor. 12: 28, 30; 13: 1, 8) y también se refiere a él repetidamente en 1 Corintios 14.
De hecho, la palabra griega glōssa («lengua», o «idioma») aparece más de veinte veces en 1 Corintios 12-14, quince de ellas en el capítulo 14. Además de estas, la palabra griega heteroglōssos («otra lengua») también aparece en 1 Corintios 14: 21. Este gran número de referencias al don de lenguas sugiere que el asunto era de especial interés para Pablo. El mal uso y el abuso de este don por parte de la iglesia de Corinto causaron desorden y confusión en el culto público (1 Cor. 14: 23, 27, 33, 40). Lee 1 Corintios 14: 5, 13, 26-27 y 1 Corintios 12: 10 y 30. ¿Qué instrucción particular dio Pablo con respecto al don de lenguas? La razón por la que el don de hablar en lenguas debe ir acompañado del don de interpretarlas es que ellas deben resultar comprensibles (1 Cor. 14: 9); de lo contrario, no hay beneficio alguno en ese don (1 Cor. 14: 6).
Esto explica por qué Pablo puso tanto énfasis en la interpretación y la comprensión. Obviamente, no está criticando el don de lenguas en sí, sino (como veremos mañana) la importancia excesiva que los corintios le atribuían, lo que llevaba a descuidar el don de profecía. En este punto, es importante señalar que, aunque Pablo deseaba que todos los corintios pudieran hablar lenguas extranjeras (1 Cor. 14: 5), no esperaba que eso sucediera (1 Cor. 12: 10).
Por lo tanto, la idea de que «todos deben hablar en lenguas antes de reclamar el bautismo en el Espíritu Santo es una perversión de la enseñanza de Pablo en 1 Corintios 12 y 14» (George E. Rice, «Dones espiri tuales», Tratado de teología adventista del séptimo día [Florida: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2009], p. 697). ¿Hay personas en tu iglesia que hablan otros idiomas? ¿Cómo pueden usar esta habilidad para alcanzar a otras personas para Cristo? ¿Cómo puede este hecho ayudarnos a comprender la verdadera naturaleza de las lenguas a las que se refiere Pablo?
Jueves 6 de agosto
EL DON DE PROFECÍA
El don de profecía ocupa un lugar destacado en la discusión de Pablo acerca de los dones espirituales. Curiosamente, este don suele ser mencionado antes que el de lenguas (1 Cor. 12: 10, 28; 13: 8), el cual aparece primero en algunas ocasiones solo para enfatizar su importancia relativa en comparación con el de profecía (1 Cor. 14: 4-6, 22). Lee Efesios 4: 11-13 y 1 Corintios 14: 3-4. ¿Qué dicen estos pasajes acerca del propósito de los dones espirituales en general y del don de profecía en particular? El don de profecía tiene como objetivo edificar, exhortar y consolar (1 Cor. 14: 3; comparar con Hech. 15: 32).
Esto sugiere que la profecía no se refiere tanto a pre decir el futuro como a la manera apropiada de vivir en el presente. El verbo griego profēteuō puede significar «decir algo por adelantado» o «decir algo en nombre de otra persona». El primer sentido se observa en Hechos 2: 29-31 (comparar con Amós 3: 7), donde la idea de que David es un profeta se explica como la acción de «ver de antemano», o prever. El segundo sentido se advierte en Hechos 15: 32, donde Judas y Silas son identificados como profetas. Sin embargo, su «profecía» consistía en consolar y confirmar «a los hermanos con abundancia de palabra». Efesios 4: 11-13 señala que los dones espirituales no cesarían en la era apos tólica, sino que estarían presentes hasta el fin (Hech. 2: 39). Sin embargo, si alguien afirma ser profeta, debe ser evaluado según las Escrituras.
En términos generales, deben cumplirse cuatro reglas. Primero, las profecías o predicciones anunciadas por la persona deben cumplirse (Deut. 18: 22; Jer. 28: 8-9). Segundo, el mensaje debe concordar o estar en armonía con el de los profetas anteriores (Deut. 13: 1-3; Isa. 8: 20). Tercero, la vida o conducta de la persona debe demos trar un compromiso con Cristo (1 Juan 4: 1-3). Cuarto, Jesús dijo que los falsos profetas serían reconocidos por sus frutos (Mat. 7: 15-20). Esto también se aplica a los verdaderos profetas.
El libro de Apocalipsis indica que el don de profecía es una característica distintiva de la iglesia remanente (Apoc. 12: 17; 19: 10). Como adventistas del séptimo día, creemos que este don fue otorgado a Elena G. de White y que se pone de manifiesto en sus escritos. ¿Cuáles son las razones que tenemos para creer en el don profético de Elena G. de White? ¿Qué preguntas quedan acerca de su papel y autoridad?
Viernes 7 de agosto
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Lee, de Roswell F. Cottrell, «Introducción», en Primeros escritos (pp. 175-183), de Elena G. de White. «Que los hombres salgan a trabajar confiando en el Señor, y él irá con ellos convenciendo y convirtiendo almas. Un obrero puede ser un buen orador, otro un buen escritor, otro puede tener el don de la oración sincera y ferviente, otro el don del canto. Otro puede tener un poder especial para explicar la Palabra de Dios con claridad. Cada don se convertirá en un poder para Dios porque él coopera con el obrero. Dios da a uno la palabra de sabiduría, a otro conocimiento, a otro fe.
Pero todos deben trabajar bajo la misma autoridad. La diversidad de dones conduce a una diversidad de operaciones, “pero Dios, que efectúa todas las cosas en todos, es el mismo” (1 Cor. 12: 6). »Que nadie menosprecie los dones supuestamente menores. Que todos se pongan a trabajar. Que nadie cruce los brazos con incredulidad porque piensa que no puede hacer obras poderosas. Dejen de mirarse a sí mismos. Miren a su Líder. Con mansedumbre, sinceridad y amor, hagan lo que puedan» (Elena G. de White, «Depending on Christ», Review and Herald, 12 de abril de 1906, p. 8). «Todos necesitamos la ayuda que podemos recibir de otros. Dios obrará en otras mentes además de las nuestras.
Los diversos dones entregados a diferentes individuos deben combinarse para “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efe. 4: 12). [...] »Siempre habrá obstáculos delante de nosotros, pero hemos de seguir a nuestro Líder y enfrentar nuestras dificultades en forma unida, tomados de la mano» (Elena G. de White, Alza tus ojos, p. 139).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Reflexiona acerca del don de profecía. ¿Por qué es más importante que el de lenguas si estas no son interpretadas? Si es necesario, lee nuevamente 1 Corintios 14 para recordar los argumentos de Pablo.
2. Habla en la clase acerca de la vida y el ministerio de Elena G. de White y de por qué nuestra iglesia cree que ella fue realmente una manifestación genuina del don de profecía. ¿Qué grandes bendiciones recibe la iglesia gracias a este don? ¿Cuáles son los desafíos para utilizar mejor este don?
3. Piensa en varias personas que te aman. ¿Cómo sabes que su amor para contigo es verdadero? ¿Qué te dice esto acerca de por qué Pablo habló tan to del amor en su discusión sobre los dones espirituales?
4. Por muy importante que sea el amor, ¿por qué no debe ser el único cri terio para juzgar si alguien dice la verdad y es digno de ser escuchado?
