Tercer Trimestre 2026, preparado por la División Intereuropea de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. En esta sección encontrarás las historias misioneras oficiales que acompañan las lecciones de la Escuela Sabática durante los meses de julio, agosto y septiembre de 2026.
Conoce testimonios inspiradores, proyectos de evangelismo, experiencias de fe y el avance de la obra misionera en los países que conforman la División Intereuropea. Cada relato fortalece el compromiso con la misión mundial, motiva a orar por los campos misioneros y promueve el apoyo a través de las ofrendas misioneras de la Escuela Sabática.
Accede de forma gratuita al Informe Misionero Mundial Adultos 2026 (3.er Trimestre) en formato PDF y acompaña cada semana el estudio de la lección con historias reales de personas transformadas por el poder del evangelio. Este recurso es ideal para maestros de Escuela Sabática, líderes de iglesia, estudiantes de la Biblia y todos aquellos que desean conocer cómo Dios continúa obrando alrededor del mundo mediante la misión adventista.
Lee para el estudio de esta semana
Mateo 12: 38-42; Jonás 3: 5-10; Apocalipsis 18: 4; Daniel 5: 1-31; Apocalipsis 16: 12-19; 2 Crónicas 36: 22, 23.
Al igual que los demás relatos que hemos examinado, estas crónicas históricas han sido muy significativas para todas las generaciones. Pero también tienen especial relevancia para las últimas, las que viven antes del regreso de Cristo. Es decir, podemos extraer de estos relatos históricos diversos elementos útiles para comprender mejor lo que llamamos «verdad presente».
Al mismo tiempo, necesitamos tener en cuenta algo importante acerca de estos relatos que parecen prefigurar eventos de los últimos días: debemos centrarnos en los temas generales y las alusiones, y no tratar de analizar cada detalle hasta el punto de caer en interpretaciones proféticas absurdas. Al igual que en las parábolas de Jesús, debemos buscar los puntos y las enseñanzas principales sin tratar de descubrir significados ocultos en cada detalle. En síntesis, debemos descubrir las líneas generales, los principios, y extraer de ellos los elementos relevantes para los últimos días.
Domingo, Junio 22
El profeta renuente
Aunque breve, la historia de Jonás (ver Jonas 1-4) tiene un impacto significativo. Muchos creyentes se han visto reflejados en este profeta renuente. Su historia también contiene notables alusiones a acontecimientos futuros.
Lee Mateo 12: 38 al 42. ¿A qué partes de la historia de Jonás se refiere Jesús cuando se dirige a los escribas y los fariseos? ¿Qué lecciones acerca del Juicio hay en su declaración?
Jesús declaró que era mayor que Jonás. Sabía que el hecho de venir a este mundo significaría la Cruz, y aun así vino a «buscar y a salvar lo que se había perdido» (Luc. 19: 10). Jonás pasó tres días en el gran pez a causa de sus propios pecados, pero Jesús pasó tres días en la tumba a causa de los nuestros. Eso era lo que hacía falta para salvar a los perdidos.
Jonás no quería ir a Nínive, lo cual es muy comprensible desde una perspectiva humana, ya que los asirios eran conocidos por su brutalidad. Los murales asirios están repletos de escenas de una crueldad inusitada. Los pueblos conquistados por ellos eran masacrados de maneras sádicas. ¿Quién querría ir a predicarles acerca del arrepentimiento?
Hay un momento importante en la historia de Jonás que puede señalar hacia el movimiento remanente de los últimos días. Cuando preguntan a Jonás quién es, él responde: «Soy hebreo, y venero al Señor, Dios de los cielos, que hizo la tierra y el mar», una declaración muy semejante al mensaje del primer ángel (Jon. 1: 9; Apoc. 14: 7). Su énfasis en el Señor como aquel «que hizo la tierra y el mar» señala a Dios como el Creador. Este hecho es fundamental para entender por qué debemos adorarlo, y la adoración es un tema central en los eventos de los últimos días.
Al mismo tiempo, también se nos ha encomendado predicar un mensaje potencialmente impopular en la Babilonia espiritual. Decir «¡Salgan de ella, pueblo mío!» (Apoc. 18: 4) equivale a llamar al mundo al arrepentimiento, algo que la mayoría no recibe con agrado, por muy amable que sea el mensajero. ¿Quién de nosotros no ha recibido respuestas negativas o incluso hostiles como resultado de su testificación? Ello es simplemente parte de la tarea.
¿Cuánto hay de Jonás en ti? ¿Cómo puedes superar esa actitud equivocada?
Lunes, Junio 23
Una obra de arrepentimiento
Jonás tenía un mensaje inequívoco para el pueblo de Nínive: «Jonás entró en la ciudad y caminó un día pregonando: “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida”» (Jon. 3: 4). El lugar estaba condenado. Después de todo, ¿no era ese un mensaje directo de un profeta del Señor? Sin embargo, ¿qué ocurrió con Nínive?
Lee Jonás 3: 5 al 10. ¿Por qué no se cumplió esta profecía?
Toda la ciudad se arrepintió y la destrucción anunciada no se llevó a cabo, al menos por un tiempo. «Se evitó su condenación; el Dios de Israel fue exaltado y honrado en todo el mundo pagano, y su ley fue reverenciada. Nínive no debía caer sino hasta muchos años más tarde, presa de las naciones circundantes, porque se olvidó de Dios y manifestó un orgullo jactancioso» (Elena G. de White, Profetas y reyes, p. 183).
¿Podemos esperar que algo así ocurra en los últimos días como resultado del mensaje final dirigido al mundo caído? Sí y no. Muchos prestarán atención al llamado: «Y oí otra voz del cielo que decía: “¡Salgan de ella, pueblo mío, para que no participen de sus pecados y no reciban de sus plagas!”» (Apoc. 18: 4). Habrá personas en todo el mundo que se pondrán de pie y guardarán «los mandamientos de Dios y la fe de Jesús» en desafío a la bestia (Apoc. 14: 12). Estas personas, como las de Nínive, se librarán del juicio que sobrevendrá a los perdidos.
Algunas profecías, como la de que Nínive sería destruida, son condicionales. La ciudad sería destruida si el pueblo no se apartaba de su maldad (ver Jer. 18: 6-10). Sin embargo, otras profecías se cumplirán independientemente de la respuesta humana. Por ejemplo, las profecías mesiánicas acerca de la primera y la segunda venidas de Cristo, la marca de la bestia, el derramamiento de las plagas y la persecución al final del tiempo no son eventos condicionales. No obstante, nuestras acciones y las decisiones que tomemos determinarán de qué lado estaremos cuando se desarrollen los acontecimientos finales predichos por los profetas.
¿Qué decisiones estás tomando ahora que podrían determinar cuáles tomarás cuando llegue el momento de decidir entre adorar a Dios o a la imagen de la bestia?
Martes, Junio 24
La fiesta de Belsasar
Después de que la ciudad de Nínive fue humillada en el año 612 a. C. por un ejército que incluía a medos y babilonios (dirigidos por el padre de Nabucodonosor), Babilonia experimentó un renacimiento como no se había visto desde los días de Hammurabi, su gran legislador. Bajo Nabucodonosor, quien ahora estaba libre del problema de las incursiones asirias, la ciudad de Babilonia creció en riqueza e influencia hasta el punto de que las naciones vecinas no tuvieron más remedio que someterse a ella. Era la reina del mundo del antiguo cercano oriente, y las naciones que deseaban prosperar se declararon leales a ella.
Por su parte, y hasta donde sabemos, Nabucodonosor aceptó que el Dios de Daniel era el legítimo soberano de todas las naciones (Dan. 4: 34-37). El siguiente relato que aparece en el libro de Daniel es el de Belsasar, príncipe heredero y corregente del reino de Babilonia.
Lee Daniel 5: 1 al 31. ¿Qué importantes mensajes espirituales podemos extraer de este relato? ¿Qué hizo tropezar a Belsasar?
Quizá la parte más triste y trágica de este relato se encuentre en Daniel 5: 22. Después de relatar al rey la caída y la restauración de Nabucodonosor, Daniel le dice: «Y tú, su hijo Belsasar, sabiendo todo esto, no has humillado tu corazón». Es decir, aunque tuvo la oportunidad de conocer la verdad, prefirió ignorar los hechos y siguió el mismo curso de acción que acarreó tantos problemas a su predecesor.
Como Nabucodonosor al erigir la estatua de oro, Belsasar desafió abiertamente lo que el Dios de Daniel había predicho. El uso profano que hizo de los vasos del templo de Jerusalén era probablemente una manera de subrayar el hecho de que Babilonia había conquistado a los judíos y ahora poseía los artículos religiosos pertenecientes a su Dios. Es decir, que todavía tenían supremacía sobre el Dios que había predicho su desaparición.
Fue un completo desafío, a pesar de que Belsasar tenía sobrada evidencia y pleno conocimiento de los hechos. Su problema no era la falta de información o conocimiento, sino la dureza de su corazón. En los últimos días, cuando la crisis final se desate sobre el mundo, las personas también tendrán la oportunidad de conocer la verdad. Lo que determinará su decisión, como en el caso de Belsasar, será su corazón.
Miércoles, Junio 25
El secamiento del Éufrates
Uno de los puntos fuertes de Babilonia era el río Éufrates, que fluía bajo sus murallas y proveía a la ciudad de un suministro ilimitado de agua. Pero ese resultó ser a la vez su punto débil. Nitocris, una antigua reina babilónica, había realizado obras a lo largo del río con el fin de convertirlo en una ruta de acceso a la ciudad. Durante el proceso, desvió el río hacia un pantano para que los obreros pudieran trabajar con comodidad. Ciro se dio cuenta de que podía hacer lo mismo y disminuyó el nivel del Éufrates lo suficiente como para que sus tropas pudieran penetrar en la ciudad por debajo de la muralla. Una vez traspuestas las murallas, descubrió que los muros defensivos que bordeaban el río a lo largo de la ciudad estaban desguarnecidos, y conquistó la ciudad en una sola noche. El antiguo historiador griego Heródoto dice que «quienes vivían en el centro de Babilonia no tenían idea de que los suburbios habían caído, pues era una época de fiesta y todos estaban entregados a la danza y los placeres» (Herodotus, The Histories, trad. por Tom Holland [Nueva York: Penguin, 2015], p. 94). No cabe duda de que se trata de la fiesta descrita en Daniel 5.
Lee Daniel 5: 18 al 31 y Apocalipsis 16: 12 al 19. ¿Qué paralelismos encuentras entre algunas de las plagas del Apocalipsis y la historia de la caída de Babilonia?
Al explicar cómo discernir las señales de los tiempos, Jesús advirtió a sus discípulos: «Velen, pues, porque no saben a qué hora ha de venir su Señor. Sin embargo, sepan esto: Si el padre de la familia supiere a qué hora el ladrón había de venir, velaría y no dejaría asaltar su casa» (Mat. 24: 42, 43). Al igual que en la caída de Babilonia, la repentina aparición de Cristo tomará por sorpresa a la Babilonia moderna. Sin embargo, no tiene por qué ser así, ya que se nos ha dado amplia evidencia acerca de la pronta venida de Jesús en una multitud de detalladas profecías.
El mundo no será sorprendido por no conocer el anuncio divino, sino por no haber creído en él.
Lee Apocalipsis 16: 15. Aun en medio de estas advertencias acerca del fin de los tiempos, ¿qué mensaje típico del evangelio se encuentra allí? ¿Qué significa «no andar desnudo»?
Jueves, Junio 26
Ciro, el ungido
Cuando Ciro conquistó la ciudad de Babilonia y concluyó el cautiverio del pueblo de Dios, los persas les permitieron volver a la Tierra Prometida y reconstruir el Templo. Bajo Ciro, el Imperio Persa se convirtió en el más grande de la historia, formando lo que el historiador Tom Holland llama «el mayor conglomerado de territorios que el mundo hubiera conocido» (Tom Holland, Dominion: The Making of the Western Mind [Nueva York: Basic Books, 2019], p. 25, kindle edition). Como era costumbre entre los persas, Ciro fue llamado «el gran rey», o «rey de reyes».
Ciro prefigura lo que sucederá cuando Cristo regrese para buscar a su pueblo. Él es el Rey que viene del este (comparar con Mat. 24: 27), para guerrear contra Babilonia y liberar a su pueblo a fin de que este quede finalmente libre de ella y vuelva a la Tierra Prometida (ver Apoc. 19: 11-16). Por eso Dios se refiere a Ciro como «su ungido» (Isa. 45: 1). Este famoso persa no solo liberó al pueblo de Dios, sino también su campaña contra Babilonia es un tipo o prefiguración de la segunda venida de Cristo.
Lee 2 Crónicas 36: 22 y 23. ¿En qué se parecen la historia de Ciro y la de Nabucodonosor? ¿En qué difieren? ¿Cuál es la importancia del decreto? ¿Cómo influyó en la primera venida de Jesús siglos más tarde?
Malaquías es hoy el último libro del Antiguo Testamento, pero, de acuerdo con el orden original del canon hebreo, este terminaba originalmente con la declaración de Ciro en 2 Crónicas 36: 22 y 23, después de la cual comienza el Nuevo Testamento con el relato de Mateo acerca del nacimiento de Cristo, el Ciro antitípico. Ciro decretó la reconstrucción del Templo terrenal, pero Jesús inauguraría su ministerio en el Santuario celestial, que conduciría a su regreso y a nuestra liberación.
Ciro no era una representación perfecta de Cristo. Ningún tipo o prefiguración se alinea perfectamente con el antitipo, con la realidad representada, razón por la cual no debemos leer demasiado en cada pequeño detalle. Sin embargo, Ciro funciona en líneas generales como un tipo del Salvador.
Cuán fascinante es que Dios utilizara a un rey pagano de una manera tan marcada para hacer su voluntad. A pesar de las apariencias, ¿cómo podemos aprender a confiar en que Dios ciertamente dirigirá los acontecimientos finales según han sido profetizados?
Viernes, Junio 27
Para estudiar y meditar
Lee el capítulo titulado «El vigía invisible» en las páginas 349 a 359 del libro Profetas y reyes, de Elena G. de White.
«A cada nación que subió al escenario de acción se le permitió ocupar su lugar en la tierra, para que pudiera determinarse si iba a cumplir los propósitos del Vigilante y Santo. La profecía describió el nacimiento y el progreso de los grandes imperios mundiales: Babilonia, Medo-Persia, Grecia y Roma. Con cada uno de ellos, al igual que con las naciones de menos fortaleza, la historia se repitió. Cada uno tuvo su tiempo de prueba; cada uno fracasó, su gloria se desvaneció y desapareció su poder.
»Aunque las naciones rechazaron los principios divinos y con ello labraron su propia ruina, un propósito divino predominante ha estado obrando manifiestamente a través de los siglos» (Elena G. de White, Profetas y reyes, p. 356).
En Jeremías 18, el profeta observa a un alfarero mientras este da forma a lo que está creando. Es esta imagen, la de un alfarero que moldea su arcilla, la que Dios utiliza para explicar el principio de condicionalidad en la profecía bíblica. Para asegurarse de que lo entendemos, el Señor dice por medio de Jeremías: «En un instante puedo hablar contra una nación o un reino para arrancar, derribar y destruir. Pero si esa nación se convierte de su maldad, yo también desistiré del mal que había pensado hacerle, y en un instante hablaré de esa nación o ese reino para edificar y plantar. Pero si hace lo malo ante mis ojos, y desoye mi voz, desistiré del bien que había determinado hacerle» (Jer. 18: 7-10).
Preguntas para dialogar:
Piensa en la afirmación de Jesús de que el Juicio será menos severo para Nínive que para el pueblo de Dios que se había desviado de la verdad (ver Mat. 12: 39-42). ¿Qué lección puede extraer la iglesia de Dios de esta advertencia?
Nota la afirmación de Elena G. de White de que «la historia se repitió» con cada imperio sucesivo (Elena G. de White, Profetas y reyes, p. 392). ¿Qué tienen en común todos los imperios enumerados en la profecía? ¿De qué manera siguieron el mismo derrotero profético? ¿Cómo va también nuestro mundo actual en pos de ellos?
Domingo, Junio 22
El profeta renuente
Aunque breve, la historia de Jonás (ver Jonas 1-4) tiene un impacto significativo. Muchos creyentes se han visto reflejados en este profeta renuente. Su historia también contiene notables alusiones a acontecimientos futuros.
Lee Mateo 12: 38 al 42. ¿A qué partes de la historia de Jonás se refiere Jesús cuando se dirige a los escribas y los fariseos? ¿Qué lecciones acerca del Juicio hay en su declaración?
Jesús declaró que era mayor que Jonás. Sabía que el hecho de venir a este mundo significaría la Cruz, y aun así vino a «buscar y a salvar lo que se había perdido» (Luc. 19: 10). Jonás pasó tres días en el gran pez a causa de sus propios pecados, pero Jesús pasó tres días en la tumba a causa de los nuestros. Eso era lo que hacía falta para salvar a los perdidos.
Jonás no quería ir a Nínive, lo cual es muy comprensible desde una perspectiva humana, ya que los asirios eran conocidos por su brutalidad. Los murales asirios están repletos de escenas de una crueldad inusitada. Los pueblos conquistados por ellos eran masacrados de maneras sádicas. ¿Quién querría ir a predicarles acerca del arrepentimiento?
Hay un momento importante en la historia de Jonás que puede señalar hacia el movimiento remanente de los últimos días. Cuando preguntan a Jonás quién es, él responde: «Soy hebreo, y venero al Señor, Dios de los cielos, que hizo la tierra y el mar», una declaración muy semejante al mensaje del primer ángel (Jon. 1: 9; Apoc. 14: 7). Su énfasis en el Señor como aquel «que hizo la tierra y el mar» señala a Dios como el Creador. Este hecho es fundamental para entender por qué debemos adorarlo, y la adoración es un tema central en los eventos de los últimos días.
Al mismo tiempo, también se nos ha encomendado predicar un mensaje potencialmente impopular en la Babilonia espiritual. Decir «¡Salgan de ella, pueblo mío!» (Apoc. 18: 4) equivale a llamar al mundo al arrepentimiento, algo que la mayoría no recibe con agrado, por muy amable que sea el mensajero. ¿Quién de nosotros no ha recibido respuestas negativas o incluso hostiles como resultado de su testificación? Ello es simplemente parte de la tarea.
¿Cuánto hay de Jonás en ti? ¿Cómo puedes superar esa actitud equivocada?
Lunes, Junio 23
Una obra de arrepentimiento
Jonás tenía un mensaje inequívoco para el pueblo de Nínive: «Jonás entró en la ciudad y caminó un día pregonando: “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida”» (Jon. 3: 4). El lugar estaba condenado. Después de todo, ¿no era ese un mensaje directo de un profeta del Señor? Sin embargo, ¿qué ocurrió con Nínive?
Lee Jonás 3: 5 al 10. ¿Por qué no se cumplió esta profecía?
Toda la ciudad se arrepintió y la destrucción anunciada no se llevó a cabo, al menos por un tiempo. «Se evitó su condenación; el Dios de Israel fue exaltado y honrado en todo el mundo pagano, y su ley fue reverenciada. Nínive no debía caer sino hasta muchos años más tarde, presa de las naciones circundantes, porque se olvidó de Dios y manifestó un orgullo jactancioso» (Elena G. de White, Profetas y reyes, p. 183).
¿Podemos esperar que algo así ocurra en los últimos días como resultado del mensaje final dirigido al mundo caído? Sí y no. Muchos prestarán atención al llamado: «Y oí otra voz del cielo que decía: “¡Salgan de ella, pueblo mío, para que no participen de sus pecados y no reciban de sus plagas!”» (Apoc. 18: 4). Habrá personas en todo el mundo que se pondrán de pie y guardarán «los mandamientos de Dios y la fe de Jesús» en desafío a la bestia (Apoc. 14: 12). Estas personas, como las de Nínive, se librarán del juicio que sobrevendrá a los perdidos.
Algunas profecías, como la de que Nínive sería destruida, son condicionales. La ciudad sería destruida si el pueblo no se apartaba de su maldad (ver Jer. 18: 6-10). Sin embargo, otras profecías se cumplirán independientemente de la respuesta humana. Por ejemplo, las profecías mesiánicas acerca de la primera y la segunda venidas de Cristo, la marca de la bestia, el derramamiento de las plagas y la persecución al final del tiempo no son eventos condicionales. No obstante, nuestras acciones y las decisiones que tomemos determinarán de qué lado estaremos cuando se desarrollen los acontecimientos finales predichos por los profetas.
¿Qué decisiones estás tomando ahora que podrían determinar cuáles tomarás cuando llegue el momento de decidir entre adorar a Dios o a la imagen de la bestia?
Martes, Junio 24
La fiesta de Belsasar
Después de que la ciudad de Nínive fue humillada en el año 612 a. C. por un ejército que incluía a medos y babilonios (dirigidos por el padre de Nabucodonosor), Babilonia experimentó un renacimiento como no se había visto desde los días de Hammurabi, su gran legislador. Bajo Nabucodonosor, quien ahora estaba libre del problema de las incursiones asirias, la ciudad de Babilonia creció en riqueza e influencia hasta el punto de que las naciones vecinas no tuvieron más remedio que someterse a ella. Era la reina del mundo del antiguo cercano oriente, y las naciones que deseaban prosperar se declararon leales a ella.
Por su parte, y hasta donde sabemos, Nabucodonosor aceptó que el Dios de Daniel era el legítimo soberano de todas las naciones (Dan. 4: 34-37). El siguiente relato que aparece en el libro de Daniel es el de Belsasar, príncipe heredero y corregente del reino de Babilonia.
Lee Daniel 5: 1 al 31. ¿Qué importantes mensajes espirituales podemos extraer de este relato? ¿Qué hizo tropezar a Belsasar?
Quizá la parte más triste y trágica de este relato se encuentre en Daniel 5: 22. Después de relatar al rey la caída y la restauración de Nabucodonosor, Daniel le dice: «Y tú, su hijo Belsasar, sabiendo todo esto, no has humillado tu corazón». Es decir, aunque tuvo la oportunidad de conocer la verdad, prefirió ignorar los hechos y siguió el mismo curso de acción que acarreó tantos problemas a su predecesor.
Como Nabucodonosor al erigir la estatua de oro, Belsasar desafió abiertamente lo que el Dios de Daniel había predicho. El uso profano que hizo de los vasos del templo de Jerusalén era probablemente una manera de subrayar el hecho de que Babilonia había conquistado a los judíos y ahora poseía los artículos religiosos pertenecientes a su Dios. Es decir, que todavía tenían supremacía sobre el Dios que había predicho su desaparición.
Fue un completo desafío, a pesar de que Belsasar tenía sobrada evidencia y pleno conocimiento de los hechos. Su problema no era la falta de información o conocimiento, sino la dureza de su corazón. En los últimos días, cuando la crisis final se desate sobre el mundo, las personas también tendrán la oportunidad de conocer la verdad. Lo que determinará su decisión, como en el caso de Belsasar, será su corazón.
Miércoles, Junio 25
El secamiento del Éufrates
Uno de los puntos fuertes de Babilonia era el río Éufrates, que fluía bajo sus murallas y proveía a la ciudad de un suministro ilimitado de agua. Pero ese resultó ser a la vez su punto débil. Nitocris, una antigua reina babilónica, había realizado obras a lo largo del río con el fin de convertirlo en una ruta de acceso a la ciudad. Durante el proceso, desvió el río hacia un pantano para que los obreros pudieran trabajar con comodidad. Ciro se dio cuenta de que podía hacer lo mismo y disminuyó el nivel del Éufrates lo suficiente como para que sus tropas pudieran penetrar en la ciudad por debajo de la muralla. Una vez traspuestas las murallas, descubrió que los muros defensivos que bordeaban el río a lo largo de la ciudad estaban desguarnecidos, y conquistó la ciudad en una sola noche. El antiguo historiador griego Heródoto dice que «quienes vivían en el centro de Babilonia no tenían idea de que los suburbios habían caído, pues era una época de fiesta y todos estaban entregados a la danza y los placeres» (Herodotus, The Histories, trad. por Tom Holland [Nueva York: Penguin, 2015], p. 94). No cabe duda de que se trata de la fiesta descrita en Daniel 5.
Lee Daniel 5: 18 al 31 y Apocalipsis 16: 12 al 19. ¿Qué paralelismos encuentras entre algunas de las plagas del Apocalipsis y la historia de la caída de Babilonia?
Al explicar cómo discernir las señales de los tiempos, Jesús advirtió a sus discípulos: «Velen, pues, porque no saben a qué hora ha de venir su Señor. Sin embargo, sepan esto: Si el padre de la familia supiere a qué hora el ladrón había de venir, velaría y no dejaría asaltar su casa» (Mat. 24: 42, 43). Al igual que en la caída de Babilonia, la repentina aparición de Cristo tomará por sorpresa a la Babilonia moderna. Sin embargo, no tiene por qué ser así, ya que se nos ha dado amplia evidencia acerca de la pronta venida de Jesús en una multitud de detalladas profecías.
El mundo no será sorprendido por no conocer el anuncio divino, sino por no haber creído en él.
Lee Apocalipsis 16: 15. Aun en medio de estas advertencias acerca del fin de los tiempos, ¿qué mensaje típico del evangelio se encuentra allí? ¿Qué significa «no andar desnudo»?
Jueves, Junio 26
Ciro, el ungido
Cuando Ciro conquistó la ciudad de Babilonia y concluyó el cautiverio del pueblo de Dios, los persas les permitieron volver a la Tierra Prometida y reconstruir el Templo. Bajo Ciro, el Imperio Persa se convirtió en el más grande de la historia, formando lo que el historiador Tom Holland llama «el mayor conglomerado de territorios que el mundo hubiera conocido» (Tom Holland, Dominion: The Making of the Western Mind [Nueva York: Basic Books, 2019], p. 25, kindle edition). Como era costumbre entre los persas, Ciro fue llamado «el gran rey», o «rey de reyes».
Ciro prefigura lo que sucederá cuando Cristo regrese para buscar a su pueblo. Él es el Rey que viene del este (comparar con Mat. 24: 27), para guerrear contra Babilonia y liberar a su pueblo a fin de que este quede finalmente libre de ella y vuelva a la Tierra Prometida (ver Apoc. 19: 11-16). Por eso Dios se refiere a Ciro como «su ungido» (Isa. 45: 1). Este famoso persa no solo liberó al pueblo de Dios, sino también su campaña contra Babilonia es un tipo o prefiguración de la segunda venida de Cristo.
Lee 2 Crónicas 36: 22 y 23. ¿En qué se parecen la historia de Ciro y la de Nabucodonosor? ¿En qué difieren? ¿Cuál es la importancia del decreto? ¿Cómo influyó en la primera venida de Jesús siglos más tarde?
Malaquías es hoy el último libro del Antiguo Testamento, pero, de acuerdo con el orden original del canon hebreo, este terminaba originalmente con la declaración de Ciro en 2 Crónicas 36: 22 y 23, después de la cual comienza el Nuevo Testamento con el relato de Mateo acerca del nacimiento de Cristo, el Ciro antitípico. Ciro decretó la reconstrucción del Templo terrenal, pero Jesús inauguraría su ministerio en el Santuario celestial, que conduciría a su regreso y a nuestra liberación.
Ciro no era una representación perfecta de Cristo. Ningún tipo o prefiguración se alinea perfectamente con el antitipo, con la realidad representada, razón por la cual no debemos leer demasiado en cada pequeño detalle. Sin embargo, Ciro funciona en líneas generales como un tipo del Salvador.
Cuán fascinante es que Dios utilizara a un rey pagano de una manera tan marcada para hacer su voluntad. A pesar de las apariencias, ¿cómo podemos aprender a confiar en que Dios ciertamente dirigirá los acontecimientos finales según han sido profetizados?
Viernes, Junio 27
Para estudiar y meditar
Lee el capítulo titulado «El vigía invisible» en las páginas 349 a 359 del libro Profetas y reyes, de Elena G. de White.
«A cada nación que subió al escenario de acción se le permitió ocupar su lugar en la tierra, para que pudiera determinarse si iba a cumplir los propósitos del Vigilante y Santo. La profecía describió el nacimiento y el progreso de los grandes imperios mundiales: Babilonia, Medo-Persia, Grecia y Roma. Con cada uno de ellos, al igual que con las naciones de menos fortaleza, la historia se repitió. Cada uno tuvo su tiempo de prueba; cada uno fracasó, su gloria se desvaneció y desapareció su poder.
»Aunque las naciones rechazaron los principios divinos y con ello labraron su propia ruina, un propósito divino predominante ha estado obrando manifiestamente a través de los siglos» (Elena G. de White, Profetas y reyes, p. 356).
En Jeremías 18, el profeta observa a un alfarero mientras este da forma a lo que está creando. Es esta imagen, la de un alfarero que moldea su arcilla, la que Dios utiliza para explicar el principio de condicionalidad en la profecía bíblica. Para asegurarse de que lo entendemos, el Señor dice por medio de Jeremías: «En un instante puedo hablar contra una nación o un reino para arrancar, derribar y destruir. Pero si esa nación se convierte de su maldad, yo también desistiré del mal que había pensado hacerle, y en un instante hablaré de esa nación o ese reino para edificar y plantar. Pero si hace lo malo ante mis ojos, y desoye mi voz, desistiré del bien que había determinado hacerle» (Jer. 18: 7-10).
Preguntas para dialogar:
Piensa en la afirmación de Jesús de que el Juicio será menos severo para Nínive que para el pueblo de Dios que se había desviado de la verdad (ver Mat. 12: 39-42). ¿Qué lección puede extraer la iglesia de Dios de esta advertencia?
Nota la afirmación de Elena G. de White de que «la historia se repitió» con cada imperio sucesivo (Elena G. de White, Profetas y reyes, p. 392). ¿Qué tienen en común todos los imperios enumerados en la profecía
? ¿De qué manera siguieron el mismo derrotero profético? ¿Cómo va también nuestro mundo actual en pos de ellos?
"Escuela Sabática adultos 2026, cuarto trimestre (octubre - diciembre). Estudio: Don de Profesias

EL DON DE PROFECÍA
Una voz de Dios para un mundo que necesita dirección
Desde el principio, Dios ha buscado comunicarse con la humanidad. Aun después de que el pecado rompiera la comunión entre Dios y el ser humano, el Señor no abandonó a sus criaturas. Al contrario, continuó acercándose, revelando su voluntad, mostrando el camino de salvación y señalando constantemente hacia Jesucristo.
Los seres humanos tenemos una extraordinaria capacidad para escuchar y comprender el lenguaje. Desde los primeros meses de vida, nuestro cerebro está preparado para reconocer sonidos y aprender a comunicarnos. De manera semejante, Dios desea que sus criaturas puedan escuchar su voz y comprender su voluntad. A través de los siglos, Dios ha hablado «muchas veces y de muchas maneras» por medio de sus profetas, y finalmente nos habló por medio de su Hijo, Jesucristo.
En este trimestre estudiaremos el don de profecía, uno de los dones espirituales otorgados por el Espíritu Santo para comunicar el mensaje de Dios a su pueblo. Descubriremos por qué Dios utiliza a los profetas, cuál es su función dentro de la iglesia y cómo podemos reconocer si un mensaje profético procede realmente de Él.
La profecía no tiene como propósito despertar únicamente nuestra curiosidad sobre el futuro. Su propósito principal es revelar a Dios y su verdad, orientar a su pueblo, fortalecer a la iglesia, llamar al arrepentimiento y conducir al ser humano hacia Cristo.
A lo largo de las trece lecciones estudiaremos el llamado de los profetas, su ministerio, la revelación y la inspiración, los escritos proféticos y los principios necesarios para interpretarlos correctamente. También aprenderemos cómo poner a prueba los mensajes proféticos y comprender su autoridad, relevancia y aplicación para la iglesia.
📖 LAS 13 LECCIONES DEL TRIMESTRE
1. El Creador habla
26 de septiembre – 2 de octubre
Comenzaremos estudiando el deseo de Dios de comunicarse con sus criaturas y la manera en que el Creador ha hablado a la humanidad.
2. El llamado de un profeta
3 – 9 de octubre
Analizaremos cómo Dios llama a sus mensajeros, qué implica el ministerio profético y cuál es la responsabilidad de quienes reciben un mensaje de Dios.
3. Profetas del Antiguo Testamento
10 – 16 de octubre
Estudiaremos ejemplos de profetas del Antiguo Testamento y la manera en que Dios utilizó sus vidas y mensajes para guiar a su pueblo.
4. Profetas del Nuevo Testamento
17 – 23 de octubre
Veremos la presencia y función del don profético durante la época del Nuevo Testamento y su relación con la iglesia cristiana.
5. Revelación e inspiración
24 – 30 de octubre
Profundizaremos en conceptos fundamentales para comprender cómo Dios comunica sus mensajes y cómo estos llegan a sus mensajeros.
6. Los escritos proféticos
31 de octubre – 6 de noviembre
Analizaremos los escritos producidos por los profetas y la importancia de comprender correctamente su naturaleza y propósito.
7. ¡Escuchen esto!
7 – 13 de noviembre
Una invitación a prestar atención a los mensajes que Dios comunica y a reconocer la importancia de escuchar su Palabra.
8. Interpretación de los escritos proféticos
14 – 20 de noviembre
Estudiaremos principios que nos ayudarán a interpretar correctamente los mensajes proféticos, evitando conclusiones equivocadas o fuera de contexto.
9. Poniendo a prueba a los profetas
21 – 27 de noviembre
La Biblia presenta criterios para examinar los mensajes proféticos. En esta lección estudiaremos cómo evaluar la autenticidad de un profeta de acuerdo con las Escrituras.
10. Autoridad y relevancia proféticas
28 de noviembre – 4 de diciembre
Reflexionaremos sobre la autoridad de los mensajes proféticos y su relevancia para la vida espiritual y la misión de la iglesia.
11. Manifestación profética en momentos cruciales
5 – 11 de diciembre
Analizaremos cómo Dios ha utilizado el don profético en momentos decisivos de la historia para orientar, advertir y fortalecer a su pueblo.
12. Revelaciones proféticas del fin de los tiempos
12 – 18 de diciembre
Estudiaremos las profecías relacionadas con los acontecimientos finales y la esperanza que Dios presenta para su pueblo ante el cumplimiento de su plan.
13. Bendiciones de la palabra profética
19 – 25 de diciembre
Concluiremos el trimestre reflexionando sobre las bendiciones que recibimos cuando aceptamos, estudiamos y aplicamos correctamente la Palabra profética.
✨ UNA INVITACIÓN A ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS
Este trimestre nos llevará desde el Creador que habla hasta las bendiciones de escuchar su Palabra profética. Aprenderemos que la profecía no es simplemente información acerca del futuro: es un medio mediante el cual Dios busca transformar el presente de sus hijos y conducirlos hacia una relación más profunda con Él.
Cada lección nos ayudará a comprender mejor cómo Dios ha hablado, cómo debemos examinar sus mensajes y cómo podemos aplicar sus enseñanzas a nuestra vida.
Estudiemos este trimestre con un corazón dispuesto a escuchar, una mente abierta para examinar las Escrituras y una vida preparada para obedecer la voz de Dios.
📅 Calendario del trimestre
LecciónTemaFecha
1El Creador habla26 sep – 2 oct
2El llamado de un profeta3 – 9 oct
3Profetas del Antiguo Testamento10 – 16 oct
4Profetas del Nuevo Testamento 17 – 23 oct
5Revelación e inspiración 24 – 30 oct
6Los escritos proféticos 31 oct – 6 nov
7¡Escuchen esto! 7 – 13 nov
8Interpretación de los escritos proféticos14 – 20 nov
9Poniendo a prueba a los PROFETAS 21– 27 nov
10Autoridad y relevancia proféticas 28 nov – 4 dic
11Manifestación profética en momentos cruciales 5 – 11 dic
12Revelaciones proféticas del fin de los tiempos 12 – 18 dic
13Bendiciones de la palabra profética 19 – 25 dic
Lección 6:
Para el 7 de noviembre de 2026
LOS ESCRITOS PROFÉTICOS
Sábado 31 de octubre
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Éxodo 17:14; Isaías 13:1; Jeremías 36:17‑18; Romanos 16:22; Lucas 1:1-4; Judas 1:14-15; 2 Corintios 4:7.
PARA MEMORIZAR: «Todo lo que antes fue escrito, para nuestra enseñanza fue escrito, para que por la paciencia y el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza» (Rom. 15:4).
¿T e gustaría que te enseñaran una canción compuesta por Dios mismo? En Deuteronomio 32, Moisés puso por escrito la letra de su cántico siguiendo las instrucciones de Dios (Deut. 31:19-22). Normalmente no asociamos los escritos proféticos con canciones, aunque muchos de los salmos son, de hecho, canciones inspiradas, a pesar de que sus letras no hayan sido dictadas por el Señor.
La Biblia describe tres formas principales en que los profetas comunicaban los mensajes de Dios: (1) oralmente; (2) por escrito; y (3) mediante acciones simbólicas o dramatizaciones. Esta semana nos centraremos en los escritos de la Biblia. La Escritura registra la Palabra de Dios tal y como fue expresada por sus mensajeros, incluyendo los sermones y los discursos de los profetas.
Pensemos en la variedad de estilos y géneros literarios de los escritos proféticos: narrativa, historia, poesía, lamentaciones y cartas, por nombrar solo algunos. Hombres y mujeres elegidos plasmaron en lenguaje humano lo que el Espíritu Santo les inspiró para comunicar. Esta semana veremos sus escritos, el uso de secretarios o asistentes literarios y lo que debe tenerse en cuenta al estudiar pasajes difíciles.
Domingo 1.° de noviembre
EL LLAMADO A ESCRIBIR
El primer método que Dios utilizó para transmitir mensajes a la humanidad fue la comunicación oral directa; es decir, voces audibles, sueños o mensajes comunicados verbalmente por ángeles. No fue hasta la época de Moisés cuando las Escrituras registran la primera instrucción divina relativa a estas experiencias, que consistía en escribir en un «libro» lo que Dios había dicho. ¿Cuál es la primera mención de la escritura en la Biblia? Lee Éxodo 17:14. El Antiguo Testamento registra varios ejemplos de la orden dada por Dios a sus mensajeros para que preservaran por escrito sus palabras para su pueblo.
Al igual que a Moisés, se dijo a Jeremías: «Toma un rollo de libro y escribe en él todas las palabras que te hablé contra Israel y Judá, y contra todas las naciones, desde que empecé a hablarte, desde los días de Josías hasta hoy» (Jer. 36:2). También se le dijo por qué debía escribir las profecías: «Quizá la casa de Judá oiga todo el mal que pienso hacerles y se arrepientan de su mal camino, para que yo perdone su maldad y su pecado» (Jer. 36:3).
Las predicciones tenían el propósito de salvar al pueblo, no de satisfacer la curiosidad acerca del futuro. Los mensajeros de Dios escribieron en circunstancias muy diversas. Moisés escribió los cinco primeros libros de la Biblia mientras estaba en el desierto. David compuso varios de sus salmos mientras era perseguido por Saúl (ver Sal. 52, 54, 57 y 59). Daniel escribió sus visiones mientras servía en las cortes de Babilonia y Medopersia. A diferencia de ello, Pablo escribió sus cartas a los efesios, filipenses, colosenses y a Filemón mientras estaba en prisión, y Juan puso por escrito el Apocalipsis cuando estuvo exiliado en Patmos.
Es evidente que los mensajeros de Dios impelidos a poner por escrito sus mensajes fueron asistidos por el Espíritu Santo independientemente de sus circunstancias. Es llamativo que todas las enseñanzas de Jesús fueron preservadas por escrito por aquellos a quienes Dios eligió para confiarles tan preciosas verdades. Esto muestra la certeza divina de que los mensajes inspirados por Dios serían fielmente registrados y preservados por sus mensajeros. ¿Cómo responderías a quien dijera que no podemos confiar en la Biblia porque no contamos con los manuscritos originales? ¿Por qué es ese un argumento débil?
Lunes 2 de noviembre
GÉNEROS Y ESTILOS LITERARIOS
La Biblia consta de diversos géneros y estilos literarios utilizados por los mensajeros inspirados por Dios. Algunos se asemejan a un diario (ver Núm. 33:1-49). A su vez, los libros de Daniel, Zacarías y Juan contienen ejemplos de escritura apocalíptica, caracterizada por su simbolismo, sus temas cósmicos y sus descripciones de seres celestiales además de otros rasgos distintivos. Lee Isaías 13:1. ¿Cómo se refiere la Biblia aquí al mensaje de Isaías? Las visiones recibidas por los profetas son a veces denominadas «oráculos»; es decir, comunicaciones o revelaciones de Dios (algunas versiones traducen la palabra hebrea original con la que comienza Isaías 13:1 como «carga»).
Las traducciones más recientes de la Biblia muestran que muchas visiones fueron escritas en forma poética, a menudo utilizando un recurso conocido como paralelismo, en el cual las líneas posteriores se repiten o, a veces, contrastan con las líneas anteriores. Por ejemplo: «En ese día el hombre mirará a su Creador, y sus ojos contemplarán al Santo de Israel» (Isa. 17:7). «Creador» y «Santo» están en paralelo. De ese modo, una imagen literaria o identificación aporta información adicional acerca de otra. Los profetas también utilizaban recursos literarios como las metáforas (símbolos) y las hipérboles (exageraciones).
Para comprender y aplicar mejor sus mensajes, es importante reconocer el tipo de escritura que utilizaron. Otro estilo literario que se encuentra con frecuencia en las Escrituras es el «juicio del pacto». Por ejemplo, en Jeremías 2:4-9, el profeta presenta la denuncia legal de Dios contra su pueblo por haber transgredido las estipulaciones del pacto y no cumplir sus obligaciones. Utilizando imágenes de un tribunal, el autor retrata a Dios como el fiscal que expone los fundamentos de su acusación. Las Escrituras también contienen escritos proféticos, historia, canciones y parábolas. Dios ordenó a Jeremías que compusiera un libro con todos sus mensajes (Jer. 36:2), mientras que gran parte de los escritos del Nuevo Testamento consisten en cartas dirigidas a individuos o comunidades cristianas.
La Biblia no hace distinción alguna en materia de autoridad entre diferentes estilos. Las cartas de Pablo debían ser consideradas tan autoritativas como las de los profetas del Antiguo Testamento, pues el apóstol da evidencias claras en sus cartas de que eran documentos inspirados por el Espíritu Santo (ver 1 Cor. 7:10, 12, 40). Algunos estudiosos enfatizan el elemento humano en las Escrituras a expensas del divino. ¿Por qué es ese un camino que conduce a la ruina espiritual?
Martes 3 de noviembre
ASISTENTES LITERARIOS
Lee Jeremías 36:17-18 y Romanos 16:22. ¿Qué dicen estos versículos acerca del uso de asistentes literarios por parte de los escritores bíblicos? Jeremías mismo podría haber puesto por escrito lo que le fue revelado, pero, en lugar de ello, pidió a un escriba de confianza que registrara fielmente sus mensajes proféticos y los compartiera con los líderes de la nación. Él no es el único profeta bíblico que utilizó los servicios de un asistente literario para comunicar sus mensajes de origen divino.
En el Nuevo Testamento, aunque Tercio dice que escribió la epístola a los Romanos (Rom. 16:22), queda claro desde el comienzo del documento que escribió lo que Pablo le indicó. Tercio era el amanuense o secretario del apóstol, un asistente literario que ponía por escrito las palabras de Pablo. Esta práctica no era inusual para el apóstol, ya que concluye sus cartas a los colosenses y los tesalonicenses incluyendo su saludo autógrafo (Col. 4:18; 2 Tes. 3:17) como forma de autenticar todo el documento. Esto sugiere que confiaba en otra persona para que escribiera las cartas por él.
Puesto que esto podía suscitar dudas acerca de si la carta lo representaba correctamente —o, peor aún, sospechas de que no era suya—, Pablo agregaba su propia nota manuscrita al final como evidencia de autenticidad. Muchos comentaristas atribuyen la variación en el estilo literario en las cartas de Pablo al uso que hizo de asistentes. Se supone lo mismo respecto de las dos cartas de Pedro: «Aunque es un hecho que el estilo del lenguaje de 2 Pedro es diferente del de la primera epístola, puede explicarse razonablemente, pues es probable que Pedro —un palestino de poca cultura, cuya lengua materna era el arameo— sin duda recurrió a la ayuda de un secretario para la redacción de una epístola que fue escrita en griego.
Si Pablo, que manejaba la lengua griega con soltura, evidentemente usó secretarios, es aún más lógico suponer que Pedro hubiera buscado la ayuda de secretarios y que estos hubieran influido mucho en la redacción de sus cartas en griego» (Comentario bíblico adventista del séptimo día [Florida: ACES, 1996], t. 7, p. 612). Esto sugiere que, aunque fiel a los pensamientos y a la intención de los mensajeros de Dios en materia de significado, el vocabulario y la construcción de las frases podrían reflejar las diferentes habilidades literarias de los ayudantes que empleaban. Los pensamientos de los mensajeros de Dios son el objeto de la inspiración divina, pero no necesariamente las palabras específicas utilizadas para expresar esos pensamientos inspirados.
Miércoles 4 de noviembre
FUENTES LITERARIAS
«Además de ser sabio, el Predicador enseñó sabiduría al pueblo. Consideró, y compuso muchos proverbios. Procuró hallar las palabras adecuadas, y lo que escribió fue recto y verdadero» (Ecl. 12:9-10). Este pasaje puede interpretarse en el sentido de que Salomón no fue el autor de todos los proverbios que registró. Bajo la inspiración de Dios, «consideró» muchos dichos y trató de encontrar «palabras adecuadas». De hecho, la descripción tan citada de la mujer virtuosa en Proverbios 31 es atribuida a la madre de un rey llamado Lemuel y no a Salomón (Prov. 31:1). La evidencia apunta también a la influencia de la literatura egipcia en los Proverbios.
Del mismo modo, los historiadores inspirados del Antiguo Testamento reconocen que consultaron archivos y otros registros para narrar fielmente la historia del pueblo de Dios. Lee 1 Reyes 11:41; Lucas 1:1-4; Judas 1:14-15. ¿Qué dicen estos versículos acerca del uso que los escritores inspirados hacían a veces de fuentes no bíblicas? Esdras y Nehemías son otros ejemplos de escritores bíblicos que se basaron en registros históricos para documentar sus relatos. El primero incluye copias de cartas y decretos reales relacionados con Jerusalén y Persia (ver Esd. 4-7), mientras que Nehemías menciona los registros genealógicos que encontró e incorporó a su narración (ver Neh. 7:5-72).
Este hecho se observa también en el Nuevo Testamento. «Por lo que sucedió con Lucas, se deduce claramente que la Inspiración funciona en armonía con la operación natural de las facultades mentales sin prescindir de ellas. Aquí vemos a un autor inspirado, guiado por el Espíritu Santo, para examinar en forma diligente los registros ya escritos y los orales que había sobre la vida de Cristo; y luego, impulsado a organizar la información recopilada en una narración» (Comentario bíblico adventista del séptimo día [Florida: ACES, 1995], t. 5, p. 654) Judas parece estar citando 1 Enoc 1:9, una obra judía intertestamentaria no canónica.
Pablo también citó a filósofos griegos sin identificarlos (ver Hech. 17:28; Tito 1:12). Aunque los escritores bíblicos a menudo se guiaban por revelaciones directas recibidas mediante visiones y sueños, esto no excluía que el Espíritu Santo también los guiara para seleccionar material de otras fuentes. ¿Por qué es importante tener esto presente?
Jueves 5 de noviembre
EL MENSAJE DIVINO Y LAS IMPERFECCIONES HUMANAS
¿Qué dice Pablo sobre el tesoro de Dios en 2 Corintios 4:7? Pablo dice que el tesoro de Dios ha sido confiado a «vasos de barro» (seres humanos), para que el poder de Dios se manifieste en contraste con nuestras debilidades. Las Escrituras revelan que, así como los mensajeros de Dios no fueron preservados sobrenaturalmente de los fracasos personales (Moisés, Elías, David, Jonás y Pedro, por ejemplo), sus escritos tampoco estuvieron exentos de las imperfecciones propias del entendimiento y la comunicación humanos. «La unión de lo divino y lo humano que se manifestó en Cristo existe también en la Biblia.
Las verdades reveladas son todas inspiradas divinamente; pero están expresadas en las palabras de los hombres y se adaptan a las necesidades humanas» (Elena de White, Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 698). La humanidad de los mensajeros de Dios no es suprimida a causa de su llamado divino a comunicar los tesoros de la verdad, como escribió el apóstol Pablo en 2 Corintios 4:7. Tampoco parece que el Espíritu Santo considerara oportuno impedir que sus mensajeros hicieran declaraciones y escribieran palabras que hoy nos resultan difíciles de armonizar o explicar. Los versículos que representan esas dificultades son tan pocos que solo una mente muy estrecha tropezaría a causa de ellos.
Como cristianos que creemos en la Biblia, debemos rendirnos a la Palabra de Dios en la medida en que la entendemos y confiamos en el Señor, y a pesar de lo que aún no comprendemos. Algunas discrepancias pueden atribuirse a errores sin importancia cometidos por copistas posteriores, o a fuentes divergentes en las que se basaron los autores inspirados. Al considerar los pasajes problemáticos, debemos preguntarnos si comprendemos plenamente el significado de las palabras del escritor y si un estudio más profundo podría resolver la dificultad. Incluso si no somos capaces de resolver todos los aparentes errores o discrepancias, encontramos que son irrelevantes para la esencia del mensaje presentado.
Podemos confiar en que las verdades divinas de las Escrituras han sido reveladas y comunicadas fidedignamente a pesar de las imperfecciones de los mensajeros de Dios. ¿Por qué eligió Dios utilizar a seres humanos falibles en lugar de ángeles sin pecado como sus mensajeros?
Viernes 6 de noviembre
LOS ESCRITOS DE ELENA DE WHITE
La experiencia y los escritos de Elena de White son muy similares a los de los mensajeros bíblicos de Dios cuya obra hemos estudiado esta semana. Ella también recibió la comisión divina de poner por escrito lo que se le había revelado. Elena de White escribió en 1909: «Debido al accidente que casi me costó la vida, mi salud era débil y no podía escribir. […] Pero el ángel del Señor se me presentó una noche y me dijo: “Debes escribir lo que te comunico”. Le respondí: “No puedo escribir”. Él repitió la orden: “Escribe lo que te digo”. Decidí intentarlo, tomé con qué escribir, comencé a hacerlo y descubrí que podía registrar las palabras con facilidad» («Let Us Publish Salvation», The General Conference Bulletin, 31 de mayo de 1909, p. 225).
Al igual que los escritores bíblicos inspirados, Elena de White empleó asistentes literarios. Sus secretarios hacían el trabajo propio de los editores: ayudar a los autores a expresar sus ideas con claridad sin insertar ideas propias. No eran personas que escribían en lugar de ella ni coautores. Su trabajo dependía del material que la propia Elena de White producía, ya fuera de manera manuscrita u oral. En sus escritos, Elena de White también citaba y adaptaba material de otras fuentes literarias para presentar de manera más adecuada sus mensajes.
El hecho de que recomendara a sus lectores algunos de los libros que ella misma utilizó en tal sentido es evidencia de que no pretendía engañar a su público ni atribuirse la autoría de esos materiales citados o adaptados, sino que lo hacía porque encontraba en esas fuentes expresiones adecuadas para transmitir las verdades que deseaba comunicar. ¿Qué decir de las discrepancias o inexactitudes? «Acerca de la infalibilidad, nunca pretendí tenerla», ella escribió. «Solo Dios es infalible» (Mensajes selectos, t. 1, p. 44). Sus escritos contienen algunas afirmaciones difíciles de entender o de armonizar con otras.
La humanidad de Elena de White no fue suprimida por su llamado divino. Como todos nosotros, ella también creció y maduró, como puede apreciarse en sus escritos. Como ya se ha dicho, Elena de White corrigió a quienes creían erróneamente que cada palabra que escribía provenía directamente del cielo. «Hay oportunidades cuando deben declararse cosas comunes, pensamientos comunes deben ocupar la mente, deben escribirse cartas comunes y se debe dar información que ha pasado de un obrero a otro.
Tales palabras, tal información, no son dadas bajo la inspiración especial del Espíritu de Dios» (Mensajes selectos, t. 3, pp. 66-67). Para conocer más acerca de este tema, lee Elena de White, Mensajes selectos, t. 3, pp. 102-145; William C. White, cartas en Apéndice C de Mensajes selectos, t. 3, pp. 528-544.
